La mañana de este viernes, el presidente de Chile, José Antonio Kast, llegó al Palacio de Gobierno de La Paz para sostener un encuentro con su homólogo boliviano, Rodrigo Paz, en una visita marcada por honores militares, fuerte resguardo policial y una serie de actividades oficiales en el centro político del país.
Kast fue recibido en la Plaza Murillo, donde se desplegó el protocolo de rigor mientras el mandatario boliviano salió hasta ese espacio para darle la bienvenida. En el acto, ambos escucharon los himnos nacionales de Bolivia y Chile, con las banderas de los dos países ondeando en los mástiles de la plaza.
Tras la ceremonia inicial, los dos presidentes ingresaron al Palacio Quemado, donde participaron en el saludo protocolar y en la toma de fotografías oficiales. Luego se trasladaron al helipuerto de la Casa Grande del Pueblo, el edificio gubernamental ubicado detrás del antiguo palacio presidencial.
La agenda contemplaba después una reunión privada entre ambos mandatarios, seguida de un encuentro ampliado con sus equipos de trabajo, incluidos ministros, con el objetivo de suscribir acuerdos o memorándums de entendimiento. Más tarde estaba previsto un almuerzo y, finalmente, una reunión con gobernadores de las regiones fronterizas de ambos países.
Kast calificó su llegada a Bolivia como histórica, al destacar que después de 71 años un presidente chileno vuelve al país en una visita de Estado. La visita se produce en un contexto en el que Bolivia y Chile mantienen relaciones diplomáticas sin embajadores desde 1962, salvo por un breve periodo entre 1975 y 1978.