En la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, se dio inicio este lunes al diálogo entre el Gobierno del presidente Rodrigo Paz y diversas organizaciones sociales, incluida la Central Obrera Boliviana (COB), para abordar el Decreto Supremo 5503. La reunión estuvo encabezada por el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, quien destacó la participación de casi todo el gabinete y subrayó la disposición del Ejecutivo para mantener un diálogo abierto y constructivo.
Lupo enfatizó que dialogar implica no solo expresar demandas, sino también escucharse mutuamente para encontrar soluciones efectivas. Afirmó que el Gobierno actuará con honestidad en las conversaciones y con responsabilidad en la gestión, recordando que el país estuvo al borde de una crisis económica profunda. Según explicó, sin la implementación del Decreto Supremo 5533, que eliminó la subvención a los hidrocarburos, Bolivia habría enfrentado una situación aún más complicada, con largas filas en las estaciones de servicio y una inflación descontrolada.
Asimismo, el ministro señaló que la crisis actual y los problemas de corrupción no fueron generados por la actual administración, pero que tienen la obligación de corregirlos. Recalcó que Bolivia no está en venta y que esta afirmación debe quedar clara, aunque lamentó que en los últimos 20 años se haya producido un saqueo y reparto del país con la complicidad de funcionarios y dirigentes corruptos.
Por su parte, el canciller Fernando Aramayo manifestó que el propósito del diálogo no es para discursos extensos ni imposiciones, sino para alcanzar soluciones concretas y factibles. Aseguró que el Gobierno está dispuesto a escuchar todas las demandas, explicar las posibilidades reales y establecer plazos claros para cumplir los acuerdos que se logren. Además, advirtió que el diálogo no puede desarrollarse en un contexto de violencia, bloqueos de carreteras, amenazas o presión sobre la población.
Este proceso de diálogo se instaló mientras una marcha promovida por la COB avanzaba hacia el centro de La Paz, exigiendo la abrogación del decreto en cuestión. La movilización, denominada “Bolivia no se vende”, comenzó el sábado desde Calamarca, en la carretera La Paz-Oruro, y el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que no abandonarán la sede de gobierno hasta que se derogue el decreto
