El diálogo convocado por el viceministerio de Autonomías para tratar el tema de los institutos tecnológicos no llegó a concretarse y los maestros de la Confederación Nacional de Maestros de Educación Rural de Bolivia (Conmerb) decidieron abandonar el encuentro. Tras esa ruptura, el sector se declaró en emergencia y anunció que este jueves retomará las marchas en todo el país.
El ejecutivo de los maestros rurales, Williams Mendoza, lamentó que la reunión no avanzara como esperaban. Según explicó, el encuentro debía servir para abordar la propuesta relacionada con el traspaso de los institutos tecnológicos a las gobernaciones, pero el documento que habían solicitado para analizar y elaborar una contrapropuesta no les fue entregado.
Mendoza recordó que el pasado 20 de octubre ya se había suscrito un acta de entendimiento, en la que el Gobierno se comprometía a revisar junto con los maestros la propuesta sobre estos institutos. Sin embargo, sostuvo que ese compromiso no fue cumplido, pese a que el magisterio rural llevó su propia posición para defender por qué, a su juicio, estos centros no deben descentralizarse.
En ese marco, afirmó que el sector cuenta con argumentos para sostener su rechazo y cuestionó la capacidad de las gobernaciones para asumir esa tarea. “Vamos a defender una educación fiscal, pública y gratuita”, dijo el dirigente al justificar la decisión de declararse en estado de emergencia.
También señaló que esta reunión era una oportunidad para que el Gobierno desmienta lo que, según dijo, se difunde en algunos medios, tal como habían anunciado las autoridades. No obstante, al no recibir los documentos comprometidos, el magisterio consideró que existe improvisación tanto en el Gobierno como en las gobernaciones.
La tensión se da mientras en las principales capitales del país comenzaron las marchas de las “cacerolas vacías”, una forma de protesta del magisterio frente a la crisis económica que atraviesa Bolivia. Las movilizaciones se registraron en distintas capitales de departamento.