Maestros urbanos protagonizaron la tarde de este miércoles una marcha en la ciudad de La Paz para expresar su rechazo a la situación económica que atraviesa el país y exigir un incremento salarial. La movilización partió desde las puertas de la Casa Social del Maestro y avanzó por las principales arterias del centro paceño, en medio del Estado de excepción que rige en el país.
Durante la protesta, el dirigente de la Confederación de Maestros, Wilfredo Ajllahuanca, manifestó su molestia por la política económica aplicada por el Gobierno y aseguró que el magisterio mantiene sus salarios congelados. Según explicó, existen maestros que perciben menos de 3.000 bolivianos, monto que, afirmó, se encuentra incluso por debajo del salario mínimo.
Ajllahuanca también advirtió sobre lo que considera un riesgo para la educación pública. Sostuvo que, con la descentralización del sistema educativo, se estaría avanzando hacia la privatización y mercantilización de la enseñanza. En ese marco, recordó que el sector alcanzó un acuerdo con la anterior ministra de Educación, quien, según dijo, se comprometió a que en octubre se discutiría el incremento salarial.
La movilización se desarrolló con presencia policial en los alrededores, mientras los maestros recorrieron las calles del centro de la capital con el pedido de que el Gobierno atienda sus demandas. El sector insistió en que las medidas económicas están afectando directamente los ingresos de los trabajadores del magisterio.