Dos asesinatos ocurridos en menos de 24 horas volvieron a encender las alarmas en la región oriental del país, con hechos registrados en Santa Cruz y en Guayaramerín, en el departamento de Beni.
El caso que primero se conoció públicamente fue el de Santa Cruz. Poco antes de las 9:00 de este lunes 2 de noviembre, feriado, la Policía informó sobre el hallazgo de una persona sin vida en la zona del Cordón Ecológico, en Santa Cruz de la Sierra. El cuerpo presentaba impactos de bala y, de acuerdo con el reporte posterior, la autopsia confirmó que el hombre fue asesinado a tiros y también golpeado en la cabeza, por lo que el caso quedó abierto a investigación.
Junto al cadáver fue encontrado un cartel con una amenaza dirigida al viceministro Peter Maldonado, un elemento que marcó el rumbo de las primeras pesquisas y que elevó la atención sobre el trasfondo del crimen.
En paralelo, durante la madrugada del mismo lunes, otro hombre fue acribillado en Guayaramerín. Según medios locales, el hecho ocurrió en el barrio Villa 8 y vecinos de la zona afirmaron haber escuchado una ráfaga de disparos. La escena generó conmoción entre los habitantes del lugar, y en un video difundido en redes sociales se observa a una mujer llorando junto al cuerpo de la víctima.
El crimen registrado en Santa Cruz fue vinculado por autoridades departamentales a una organización criminal. El secretario departamental de Seguridad, Jorge Santistevan, sostuvo que el ataque en el Cordón Ecológico habría sido ejecutado por un sicario y que el objetivo principal sería enviar un mensaje al Gobierno.
En ese marco, afirmó que en el país operan organizaciones criminales con fuerte presencia. “La mayoría de los criminales que están mandando y están monopolizando el crimen organizado en Bolivia son brasileros. Son miembros del PCC, que se organizan. El PCC es el que manda”, señaló.
Santistevan añadió que los hechos reflejan un escenario cada vez más preocupante. “Los hechos lo dicen, estamos viendo que la novedad en el país es que no haya crimen, no es novedad que un sicario mate en un lugar concurrido, Santa Cruz se está acostumbrando a eso. El peligro está en todas partes”, expresó.