El 4.º Foro Multisectorial “Minería con Igualdad”, realizado en La Paz y organizado por NPM Minerales S.A. y Women in Mining Bolivia (WIM Bolivia), dejó como principal conclusión la necesidad de ir más allá de la incorporación laboral de las mujeres en el sector minero y avanzar hacia su presencia real en espacios técnicos, ejecutivos y de decisión.
El encuentro reunió a representantes del sector público, empresas, cooperación internacional, sociedad civil, profesionales y universitarias, y puso en debate uno de los retos centrales de la minería boliviana: cómo formar, incorporar y retener a nuevas generaciones de profesionales en una actividad que enfrenta exigencias crecientes en inversión, institucionalidad, sostenibilidad ambiental y estándares sociales.
La participación de estudiantes de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) y de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF), de Potosí, dio al foro una dimensión adicional, al incorporar la mirada de jóvenes que se preparan para ingresar a un sector históricamente ligado al desarrollo económico de ambos departamentos. Su presencia reforzó la idea de que el desafío no se limita a abrir puertas de empleo, sino a construir trayectorias completas que incluyan formación, especialización, permanencia y liderazgo.
En ese marco, el foro planteó que la relación entre universidades e industria debe fortalecerse para generar oportunidades de prácticas profesionales, inserción laboral y capacitación, especialmente para mujeres que estudian carreras vinculadas con geología, ingeniería, metalurgia, medioambiente, seguridad industrial y gestión social. La discusión también dejó en evidencia que la minería del futuro demandará perfiles capaces de responder a mayores exigencias técnicas, comunitarias y ambientales.
Durante las intervenciones, Ivar Villarroel, asesor técnico de equidad de género del programa ProTransición y SFF Litio de la Cooperación Alemana implementada por la GIZ, sostuvo que la igualdad puede contribuir a reducir la pobreza y a mejorar la calidad de las políticas públicas, las empresas y las instituciones. A su vez, las exposiciones de Nathalie Rimmelin, Lina Beatriz Franco, Rebeca Illescas, Ana María Aranibar y la diputada Cecilia Requena abordaron temas como liderazgo femenino, redes profesionales, políticas públicas y barreras culturales, educativas y sociales que todavía limitan la participación de las mujeres.
Una de las coincidencias más claras del foro fue que el acceso al empleo resulta necesario, pero no suficiente si las mujeres continúan fuera de los espacios donde se definen políticas, inversiones, operaciones y estrategias empresariales. En esa línea, el encuentro remarcó que la igualdad en minería debe entenderse como una trayectoria que abarque desde la formación hasta el acceso a cargos de decisión.
La discusión también situó el debate de género dentro de los desafíos estructurales del sector. La informalidad, la seguridad jurídica, la sostenibilidad ambiental y la necesidad de atraer inversión de largo plazo forman parte de una agenda más amplia sobre el modelo de desarrollo minero en Bolivia. Bajo esa perspectiva, la formalización fue vinculada con derechos laborales, seguridad industrial, protección ambiental y políticas de igualdad.
El foro dejó además una agenda de trabajo orientada a consolidar vínculos entre academia e industria, ampliar oportunidades para jóvenes profesionales, promover la presencia femenina en posiciones técnicas y ejecutivas, desarrollar liderazgos y avanzar hacia políticas institucionales que puedan ser evaluadas. También se planteó la importancia de mantener espacios de coordinación entre el Estado, la industria minera, las universidades, la cooperación internacional y la sociedad civil.
Para NPM Minerales S.A. y WIM Bolivia, la continuidad de este espacio busca que la discusión no se limite a una fecha puntual, sino que ayude a consolidar una agenda permanente dentro del sector. La imagen de estudiantes compartiendo el foro con profesionales, ejecutivas y representantes institucionales sintetizó uno de los mensajes centrales del encuentro: la minería boliviana enfrenta el reto de atraer inversión y generar desarrollo, pero también el de incorporar nuevos liderazgos y ampliar la participación de las mujeres en las decisiones que marcarán el futuro de la actividad.