El expresidente Evo Morales respondió a las recientes afirmaciones del comandante de la Policía, el coronel Adrián Javier Álvarez, quien aseguró que su aprehensión es “una prioridad”.
A través de sus redes sociales, Morales sostuvo que ese tipo de declaraciones reflejan, según su criterio, la intención de perseguir y judicializar a sus adversarios ante la incapacidad del Gobierno para resolver los problemas del país. En ese sentido, afirmó que se busca desviar la atención y continuar gobernando mediante la persecución.
El líder de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba también señaló que las palabras del nuevo comandante general de la Policía evidencian, a su juicio, la presión política que existe desde el Gobierno de Paz y su megacoalición, a la que acusó de estar sometida a intereses de Estados Unidos.
En otra publicación, Morales escribió que, en medio de una profunda crisis económica, desabastecimiento de combustibles y escándalos de corrupción de alcance internacional, la prioridad del Gobierno son los juicios políticos.
Morales permanece atrincherado en el trópico de Cochabamba y pesa sobre él una orden de captura por un caso de trata, vinculado a su presunta relación con una menor de edad con quien habría tenido una hija cuando era presidente de Bolivia.
Además, enfrenta un proceso por los 53 días de bloqueo de caminos registrados entre mayo y junio de este año, una medida que dejó millonarias pérdidas económicas y provocó que personas enfermas fallecieran al no poder llegar a los centros de salud.