La reunión entre la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) y la dirigencia del transporte interdepartamental terminó sin acuerdo este miércoles, luego de que los transportistas declararan emergencia a nivel nacional y resolvieran dejar el precio de los pasajes bajo libre oferta y demanda.
Así lo informó el dirigente Lucio Gómez, quien aseguró que el director de la ATT, Carlos Ágreda, abandonó la reunión en medio de las negociaciones. Según explicó, el encuentro estaba orientado a definir un pasaje transitorio para el transporte interdepartamental, pero no logró avanzar por la falta de concertación.
“Están pidiendo que exista la renuncia de este director nacional de la ATT por falta de capacidad, por falta de concertación, el transporte ha venido a dialogar, a concertar, para poder fijar un pasaje transitorio, por si acaso están todos los transportistas del país”, advirtió Gómez.
Las negociaciones comenzaron este miércoles con la participación de la dirigencia del transporte pesado y las autoridades, con el objetivo de establecer un incremento en el costo de los pasajes de flotas interdepartamentales y también en los fletes de los camiones de carga. Sin embargo, la ATT declaró un cuarto intermedio en la reunión.
De acuerdo con los transportistas, Ágreda habría dejado la mesa de diálogo porque no pudo sostener su propuesta de un incremento del 15% en el precio de los pasajes. Gómez sostuvo que, ante la falta de una definición, el transporte interdepartamental seguirá operando con tarifas sujetas a la libre oferta y demanda.
“Como no quiere fijar el aumento, el transporte interdepartamental va a seguir con un pasaje que es la libre oferta y demanda y que no se sientan ofendidos (los usuarios), que no nos sancionen porque por falta de capacidad de la ATT que abandonó, no hay acuerdos”, manifestó.
El dirigente también señaló que el sector planteó inicialmente un incremento del 45% en los servicios que presta, mientras que la propuesta del Gobierno fue del 15%. Posteriormente, tras las protestas, esa cifra habría subido al 21%, aunque en ese momento se dispuso el cuarto intermedio.
Los transportistas justifican su posición en el impacto económico que, según afirman, provocó la eliminación de la subvención al diésel. Aseguran que sus tarifas subieron en más del 100%, mientras que el costo de los repuestos aumentó en un 300%, por lo que consideran insuficiente hablar de un ajuste del 15% en pasajes y fletes.
Tras el fracaso de la reunión, la dirigencia pidió la renuncia de Ágreda y anunció que buscará negociar con los ministerios de Obras Públicas, Economía e Hidrocarburos. Las autoridades de esas carteras ya recibieron notas en las que se les informa sobre lo ocurrido en el diálogo con la ATT.