El presidente Rodrigo Paz comenzó ayer en Madrid, España, una agenda internacional en la que participará de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, mientras en La Paz continúa la tensión en la Cámara de Diputados por la reelección de Roberto Castro como presidente de esa instancia legislativa, cuestionada por cinco bancadas de la oposición, que exigen una nueva sesión para elegir a la directiva con transparencia.
Desde la secretaría general de Diputados, sin embargo, sostienen que la elección fue legal, por lo que descartan convocar a una nueva sesión para definir la directiva. La controversia se produce en un momento clave para el Órgano Legislativo, en medio del cierre de la gestión actual, el inicio de la legislatura 2026-2027 y una agenda cargada de temas pendientes, entre ellos la elección del fiscal general del Estado y la aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) 2027.
Paz llegó la mañana de ayer a la capital española y difundió un mensaje en sus redes sociales en el que afirmó: “Venimos a buscar cooperación, inversión y financiamiento para reconstruir Bolivia”. En otro pasaje, sostuvo que Bolivia “vuelve a sentarse en las mesas donde se toman las decisiones”.
La cumbre iberoamericana se desarrollará entre el 4 y 5 de este mes en Madrid, con la participación de otros 21 jefes de Estado de Iberoamérica. De acuerdo con el vocero presidencial, José Luis Gálvez, además de asistir al encuentro, el mandatario boliviano prevé reunirse con representantes de CAF, el Consejo Europeo, la Unesco y empresarios españoles. Gálvez también señaló que, aunque no está confirmado oficialmente, Paz busca un encuentro con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.
Según explicó el vocero, el objetivo de estas gestiones es promover cooperación internacional, atraer capitales y conseguir recursos que permitan impulsar proyectos de desarrollo en municipios y regiones del país. El Gobierno, por ahora, no informó cuántos días permanecerá fuera de Bolivia.
Mientras tanto, en La Paz persiste el conflicto en la Cámara de Diputados por la reelección de Castro, en un contexto de transición legislativa. El propio legislador anunció el viernes 30 de octubre, en medio de gritos y protestas, que la sesión inaugural de la Cámara se realizará el 5 de noviembre y que el 4 se llevará a cabo la clausura. La oposición, no obstante, advirtió que no permitirá su posesión si antes no se convoca a una nueva sesión para realizar una elección considerada transparente.
En esa línea, Libre anunció que presentará hoy un recurso de Amparo Constitucional para pedir la nulidad de la sesión, mientras que la bancada de Súmate advirtió que, si Castro no desiste, se pone en riesgo el trabajo legislativo y asuntos pendientes como la convocatoria para la elección del nuevo fiscal general, la aprobación del PGE 2027, los créditos y el informe que debe presentar el presidente Rodrigo Paz ante la Asamblea.
Frente a las críticas y el rechazo a la nueva directiva, el secretario general de la Cámara de Diputados, José Manuel Encinas, emitió un comunicado institucional en el que aseguró que “la Cámara actuó dentro del procedimiento y resguardó la voluntad mayoritaria del pleno”.
En contraste, el Senado cerró su última sesión del 29 de octubre con la reelección de Diego Ávila como presidente, respaldado por más de dos tercios de los votos.