Muchas familias en Tarija y en el Chaco conviven a diario con plantas que crecen en patios, montes o a la orilla del río y que pueden servir para aliviar una diarrea, una gripe u otras dolencias comunes. Sin embargo, ese conocimiento no siempre está al alcance de todos. A menudo permanece repartido entre libros especializados, artículos científicos y la memoria de los mayores. Precisamente esa brecha es la que busca reducir el naturalista francés Laurent Poulet, quien este miércoles expondrá en las Jornadas Científicas del Proyecto Pilcomayo.
Su intervención, titulada “Del río al almacén: plantas, alimentación y salud en el Chaco Pilcomayo”, se centrará en las plantas medicinales de la región y en la medicina alternativa, abordadas desde tres miradas que él considera complementarias: la ciencia, el saber ancestral de los pueblos indígenas y el conocimiento popular. Para Poulet, esas fuentes no deberían caminar por separado, sino dialogar entre sí. “Hay necesidades como cocinar y curarse que se pueden tratar con plantas”, explica.
Poulet, con una larga trayectoria en Bolivia, se define ante todo como naturalista. A lo largo de su vida trabajó en África, Asia y América; fue productor de café en los Yungas y también cónsul de Paraguay en Bolivia. Buena parte de su recorrido ha estado ligado a proyectos agroecológicos, además de investigaciones sobre especies con propiedades insecticidas y fungicidas naturales, que pueden sustituir a los agroquímicos.
Uno de sus proyectos más ambiciosos es una plataforma digital gratuita y educativa sobre plantas medicinales de Bolivia, desarrollada mediante un convenio con la Vicepresidencia del Estado. La herramienta también funciona como aplicación móvil y reúne la perspectiva científica, la popular y la indígena. Su base documental se apoya en cientos de libros especializados y más de 1.300 publicaciones científicas. El sistema comenzó con 200 especies y apunta a sistematizar cerca de mil, en un país donde se han identificado más de 25.000 plantas con usos medicinales. Para evitar información poco confiable en internet, la plataforma utiliza inteligencia artificial alimentada únicamente con datos verificados.
“Es importante democratizar y divulgar el conocimiento, más allá de las élites y las farmacéuticas, porque muchas veces la gente tiene estas plantas, pero no conoce sus beneficios”, sostiene Poulet, quien también hablará de esta aplicación durante su ponencia.
Su propuesta tiene además una dimensión vinculada a la salud pública. Según plantea, si la población pudiera resolver con plantas ciertas dolencias de atención primaria, como diarreas o resfríos, disminuiría la presión sobre el Sistema Único de Salud y sobre los hospitales públicos. “Eso hace falta para mejorar los servicios”, afirma. En Tarija, además, el tema adquiere un valor especial por la presencia en el Gran Chaco de los pueblos weenhayek, guaraní y tapiete, portadores de saberes sobre el monte y el río que corren el riesgo de perderse.
La exposición de Poulet cerrará una tarde dedicada a la salud y el medio ambiente, en la que también se abordarán temas como la minería en Potosí, la calidad del agua y de los peces, y el riesgo de los metales para la salud. La cita es este miércoles 4 de noviembre, a las 18:10, en la Facultad de Medicina de la UAJMS. La actividad está dirigida a especialistas, estudiantes y a cualquier persona interesada en saber para qué sirve una planta que tiene en casa.