El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que la implementación del modelo 50/50 no se limita a una mayor asignación de recursos para las gobernaciones, sino que también implica la transferencia de nuevas competencias y responsabilidades que hoy están bajo administración del Gobierno central.
La autoridad respondió así a las observaciones de autoridades departamentales, en especial de Santa Cruz, que consideran insuficiente la propuesta del Ejecutivo de iniciar la coparticipación tributaria con el 1%. Gálvez remarcó que no es posible trasladar fondos sin definir antes qué funciones asumirán las regiones. “No podemos simplemente transferir recursos sin transferir responsabilidades de por medio. Ese es un punto fundamental a trabajar”, afirmó.
En su explicación, el vocero señaló que el objetivo del 50/50 es reorganizar el Estado para que las regiones tengan mayor capacidad de administrar recursos y encargarse de determinadas tareas públicas. En esa línea, insistió en que cualquier incremento en la coparticipación debe ir acompañado de una definición clara sobre las competencias que serán descentralizadas.
“Tenemos que decir: le damos el 5, el 10, el 15%. Primero hay que reorganizar el Estado, pero además de darle esos recursos hay que decirle ¿y para qué es?, ¿en qué la van a gastar?, ¿cómo es que van a administrar esos recursos?”, cuestionó.
Gálvez afirmó que la propuesta gubernamental apunta a modificar la estructura de la administración pública y acercar los servicios estatales a las regiones. “Estamos reorganizando el Estado, no solo distribuyendo dinero”, enfatizó.
Respecto al 1% planteado como punto de partida, el portavoz presidencial defendió esa cifra y aseguró que no representa el porcentaje final que recibirán las gobernaciones. Según explicó, el Gobierno prevé una aplicación progresiva hasta alcanzar un 15% hacia 2031, en el marco de la implementación del modelo 50/50.
“Ese 1% que se sumará a ese 25% que ya tienen las regiones irá incrementándose paulatinamente y tenemos que aplicar el 50/50”, indicó.
También recordó que, de acuerdo con la distribución que expuso durante la entrevista, el Gobierno central administra actualmente el 75% de los recursos provenientes de los tributos nacionales considerados, mientras que el 25% corresponde a municipios y universidades públicas. La propuesta, añadió, incorpora una participación para las gobernaciones sin afectar las asignaciones ya vigentes para municipios y universidades.
Consultado sobre la postura del gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, quien rechazó el 1% y planteó iniciar con un porcentaje mayor, Gálvez respondió que ambas partes comparten el propósito de avanzar hacia la descentralización, aunque discrepan en el ritmo de aplicación.
“Es una decisión del Gobierno central implementar las políticas del 50/50. Es la decisión de este Gobierno clausurar el centralismo. Estamos del mismo lado”, afirmó.
A su juicio, las diferencias deben resolverse en una negociación sobre porcentajes, plazos y responsabilidades. “Lo que tenemos que ponernos de acuerdo es en el ritmo y en la aplicación de los fondos”, sostuvo.
Finalmente, ratificó que el Ejecutivo seguirá impulsando el modelo 50/50 y buscará acuerdos con las gobernaciones para definir tanto la distribución de recursos como las nuevas competencias. “Tenemos que implementar el 50/50, lo vamos a hacer, pero es un proceso. Este es el primer paso solamente”, concluyó.