El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) para dar por concluida la jornada de protestas, mediante la abrogación del Decreto Supremo 5503, generó descontento entre algunos sectores movilizados, quienes calificaron al ejecutivo de la COB, Mario Argollo, como un vendido.
La tensión se intensificó cuando un grupo de campesinos identificados como Ponchos Rojos atacó el vehículo en el que se desplazaba la dirigencia de la COB al salir del mercado Santa Rosa, en El Alto, lugar donde se firmó el acuerdo. En videos difundidos, se observa cómo los manifestantes emplearon chicotes para agredir a Argollo y a otros dirigentes a través de las ventanas abiertas del automóvil. Además, lanzaron un bloque de adoquín que impactó contra el parabrisas del vehículo.
Previo a este incidente, Argollo defendió su postura y negó haber traicionado al sector movilizado. Afirmó que la lucha fue clara y que no permitiría que se le acuse de haber vendido la causa. Destacó que su compromiso está con el pueblo y reconoció el sufrimiento de quienes permanecen en las carreteras, subrayando la necesidad de que el país continúe su marcha.
Después de varias jornadas de protesta, que incluyeron seis días de bloqueos en rutas, la COB y el Gobierno acordaron la abrogación del DS 5503 y la promulgación de un nuevo decreto que mantiene la eliminación de la subvención a los combustibles, junto con otras medidas económicas. Este consenso busca poner fin a las movilizaciones y avanzar en la estabilidad nacional
