Los productores de hoja de coca de La Paz impulsaron un proyecto de ley que busca sancionar con penas de cárcel a quienes cultiven la planta en zonas no autorizadas de Bolivia, entre ellas parques nacionales y áreas protegidas, con el propósito de frenar la expansión de los cultivos y evitar que la producción siga creciendo cada año.
La iniciativa fue presentada por la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de La Paz, cuyo presidente, Daynor Choque, explicó a EFE que el texto fue entregado primero al Ejecutivo en la víspera y este jueves al Legislativo, para que comience su tratamiento en la Comisión de Coca de la Cámara de Diputados.
Choque sostuvo que la propuesta plantea convertir en delito el cultivo libre de coca en lugares no autorizados y fijar una pena privativa de libertad de cinco a ocho años. A su juicio, la medida apunta a contener la sobreproducción de la hoja.
El proyecto también incluye sanciones para quienes comercialicen coca en sitios no habilitados, en referencia a tiendas que, según el dirigente, operan sin autorización en ciudades andinas como Oruro y El Alto.
Desde la perspectiva de Choque, las políticas estatales y el control social comunitario previstos en la Ley General de la Coca no están logrando frenar la expansión de los cultivos. Por eso, consideró que la propuesta legislativa resulta pertinente como una vía para detener la producción libre de coca.
En Bolivia, la hoja de coca tiene usos tradicionales, medicinales y culturales reconocidos por la Constitución, aunque parte de la producción termina desviada al narcotráfico para la elaboración de cocaína.
La discusión sobre el control de los cultivos se produce en medio del más reciente informe de monitoreo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que registró un aumento del 7 % en la superficie sembrada con coca en el país. Según ese reporte, los cultivos pasaron de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 en 2025.
Esa cifra supera ampliamente el límite legal vigente en Bolivia, que autoriza hasta 22.000 hectáreas en zonas delimitadas de los departamentos de La Paz y Cochabamba. De acuerdo con el informe, la superficie registrada este año excede en 14.400 hectáreas el máximo permitido.
El mayor crecimiento se observó en el Trópico de Cochabamba, donde la extensión cultivada aumentó 22 %, al pasar de 14.275 hectáreas en 2024 a 17.460 en 2025. En contraste, en Los Yungas, en el departamento de La Paz, la superficie cayó 4 %, de 19.230 a 18.430 hectáreas.
El Trópico de Cochabamba es además el principal bastión sindical y político del expresidente Evo Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019. Durante su administración, en 2017, una ley amplió de 12.000 a 22.000 hectáreas la superficie legal destinada al cultivo de coca.
En la actualidad, la normativa boliviana reconoce únicamente dos mercados para la comercialización legal de la hoja: uno en Sacaba, en Cochabamba, y otro en La Paz, administrado por Adepcoca.