El Servicio Departamental de Salud (Sedes) puso en marcha sus protocolos de respuesta sanitaria tras la confirmación de un caso de meningitis meningocócica en una persona privada de libertad de la cárcel de Palmasola, con el objetivo de evitar la propagación de posibles contagios dentro del recinto penitenciario.
La enfermedad, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), consiste en la inflamación de los tejidos que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede originarse por infecciones bacterianas o virales, entre otras causas, y en algunos casos llega a ser mortal.
El jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes, Dorian Jiménez, explicó que el equipo de respuesta rápida trabaja de manera coordinada con la Red de Salud Sur y con las autoridades penitenciarias para implementar acciones de prevención y control en Palmasola.
Entre las medidas adoptadas está la identificación de las personas que tuvieron contacto con el paciente, además del seguimiento epidemiológico para detectar a tiempo eventuales casos sospechosos. De forma paralela, el personal de salud realiza el control de la evolución clínica del interno, quien permanece hospitalizado.
En el penal, las acciones incluyen vigilancia diaria, aplicación de medidas de bioseguridad y observación de posibles síntomas entre la población privada de libertad.
Jiménez recomendó a familiares, visitantes, funcionarios penitenciarios y personas privadas de libertad cumplir con las medidas preventivas, entre ellas el uso de barbijo en los espacios donde sea indicado. También pidió acudir de inmediato a un centro de salud si aparecen signos como fiebre, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, vómitos o alteraciones en el estado de conciencia.