Un programa de apoyo nutricional dirigido a mujeres embarazadas en Bolivia, establecido en agosto de 2015, se encuentra bajo análisis para una posible reforma. Este beneficio, conocido como Subsidio Universal Prenatal por la Vida, está destinado a gestantes que no cuentan con afiliación a la seguridad social de corto plazo y consiste en la entrega de paquetes de alimentos de alto valor nutricional con el objetivo de mejorar la salud materna y reducir la mortalidad neonatal.
Sin embargo, en los últimos años han surgido observaciones respecto a la efectividad y adecuación de los productos que componen este subsidio. Desde el ámbito legislativo, se señala que la lista actual de alimentos no siempre se ajusta a las necesidades reales de las beneficiarias. Esta falta de adecuación, según se ha indicado, lleva a que una parte considerable de los productos distribuidos termine siendo comercializada en mercados informales o a través de plataformas digitales, en lugar de ser consumida por las madres.
Ante esta situación, se ha presentado una propuesta de modificación al Decreto Supremo N 2480, que es la norma que regula la entrega de este subsidio y establece la lista fija de productos. La iniciativa legislativa busca actualizar el programa para que responda de manera más efectiva a la realidad de las familias beneficiarias. Se argumenta que, debido a diversos factores, muchas madres no consumen la totalidad de los productos incluidos en el paquete y, ante la necesidad económica, optan por venderlos para adquirir otros bienes o alimentos que consideran más prioritarios o adecuados para su consumo.
La propuesta central de la modificación es otorgar a las madres la capacidad de decidir qué alimentos recibir, basándose en sus propias demandas y requerimientos básicos. Se menciona que hay productos específicos, como ciertos lácteos o legumbres como la lenteja, que no son consumidos por todas las familias. La alternativa planteada es permitir el canje de estos productos por otros alimentos esenciales, como el arroz, o incluso la posibilidad de recibir vales que puedan ser intercambiados por productos o, en algunos casos, dinero en efectivo, adaptándose así a las necesidades individuales y al contexto actual de encarecimiento de la canasta básica.
Se espera que esta propuesta de ley sea debatida próximamente en la Cámara de Senadores. La finalidad es garantizar que la entrega del subsidio prenatal y de lactancia se base de manera más precisa en las necesidades actuales de las familias que se benefician de este programa social. Cabe destacar que, desde su implementación, la composición de los paquetes de alimentos del subsidio ya considera variaciones regionales, priorizando productos de origen local y nacional
