La gobernadora de Tarija, María René Soruco, consideró que la liberación de recursos para las gobernaciones constituye un avance, aunque insistió en que la meta de fondo debe ser una verdadera coparticipación tributaria que asegure ingresos sostenibles para el cumplimiento de las competencias establecidas en la Constitución.
En ese marco, destacó el respaldo expresado por las brigadas parlamentarias, en especial la de Tarija, a las demandas de las regiones. Sin embargo, advirtió que la agenda planteada por las autoridades departamentales no concluye con las últimas medidas asumidas. La posición fue expuesta durante la reunión de gobernadores realizada este jueves en Santa Cruz, donde los representantes departamentales se declararon en alerta y plantearon que el esquema 50/50 sea una realidad desde 2027.
Soruco también planteó la necesidad de abrogar normas que, a su juicio, afectan los ingresos regionales, entre ellas la Ley 767. Además, pidió avanzar en decisiones legislativas y administrativas que permitan reprogramar las deudas de las gobernaciones antes de fin de año.
Para graficar la situación financiera del departamento, recordó que Tarija llegó a administrar Bs 164 millones mensuales en los mejores años de ingresos por hidrocarburos, mientras que en la actualidad maneja alrededor de Bs 23 millones al mes. “Esa es la realidad”, afirmó, al remarcar que el departamento busca dejar atrás la dependencia del gas y avanzar hacia una nueva matriz productiva basada en la producción, el turismo y el talento de su población.
La autoridad también se refirió al incremento del costo de los combustibles y sostuvo que sus efectos no recaen únicamente sobre las gobernaciones y los municipios, sino también sobre la población. Explicó que el encarecimiento del combustible eleva los costos de ejecución de obras, como el mantenimiento de caminos, y obliga a reajustar la planificación departamental.
En ese contexto, pidió al Gobierno nacional aplicar medidas paliativas y reclamó una tasa diferenciada de combustible para las gobernaciones, con el fin de que puedan continuar cumpliendo sus competencias. “No necesitamos gobernantes que improvisen, sino que puedan planificar”, expresó, al advertir además que el alza de los combustibles también puede repercutir en la canasta familiar.