Un soldado fue condenado a tres años de prisión y otros tres recibieron detención domiciliaria tras ser investigados por la sustracción de dinamita del cuartel militar Ingavi, en la ciudad de El Alto. El caso fue informado por el fiscal Daniel Roberto Chávez, quien confirmó que los cuatro procesados enfrentan cargos por robo agravado y violación de precintos tributarios.
La sentencia más alta recayó sobre uno de los militares, que admitió su responsabilidad mediante un procedimiento abreviado. En ese marco, aceptó su culpabilidad y renunció a la realización de un juicio oral, por lo que deberá cumplir la pena de tres años de privación de libertad en el penal de San Pedro.
En el caso de los otros tres soldados aprehendidos, la audiencia de medidas cautelares se realizó el pasado sábado 12 de septiembre. Allí, la autoridad judicial dispuso detención domiciliaria mientras avanzan las investigaciones sobre la desaparición del material explosivo.
De acuerdo con el fiscal Chávez, ninguno de los implicados brindó información sobre el destino final de la dinamita ni explicó las razones del robo. El sentenciado tampoco aportó mayores detalles sobre lo ocurrido, mientras que los otros tres conscriptos se acogieron a su derecho a guardar silencio.
Durante las pesquisas iniciales, las autoridades hallaron cajas de dinamita dentro de un camión vinculado al hecho. A la vez, el Ministerio Público aguarda un informe del Ministerio de Defensa para establecer con precisión cuánta dinamita fue sustraída del recinto militar.
Sobre la situación de los procesados dentro de la institución castrense, Chávez aclaró que la decisión de mantenerlos o apartarlos del regimiento corresponde al comandante de la unidad o al Comando General de las Fuerzas Armadas.