El despliegue de fuerzas especiales en San Ignacio de Velasco tiene como propósito devolver la tranquilidad a un municipio golpeado por la violencia, aunque la operación enfrenta una limitación que autoridades y vecinos reconocen como central: la falta de recursos para sostener una presencia permanente y extender los patrullajes hasta los barrios más alejados.
Desde la Gobernación de Santa Cruz, el vocero Rolando Schrupp explicó a EL DEBER que la institución está aportando recursos económicos y apoyo logístico para acompañar el operativo. Sin embargo, admitió que el presupuesto departamental no cuenta con el “músculo suficiente” para garantizar una presencia continua en el tiempo. Según señaló, la Gobernación está recurriendo a recursos de emergencia para responder a la crisis mientras avanza en tareas de prevención y reestructuración. Incluso, dijo, el combustible necesario para movilizar equipos debe ser gestionado en medio de la emergencia.
Pese al despliegue, en las calles la percepción no es uniforme. María del Carmen Poquiviqui, dirigente del barrio Santa Rosita, afirmó que solo vio militares en el centro y durante la noche, pero no en su zona. “Nos sentimos muchas veces hasta abandonados”, expresó al pedir mayor vigilancia en los barrios alejados. En la misma línea, el periodista Fernando Kenning aseguró que tampoco encontró militares durante un recorrido nocturno por el centro de la ciudad. Por su parte, María Elisa Ardaya, dirigente del barrio Madersbacher, sostuvo que la población se siente más tranquila, aunque en su sector no observó patrullajes. De acuerdo con la periodista Gina Mendía, la mayor presencia de efectivos se concentra en la plaza, coliseos, canchas, accesos al municipio y barrios céntricos, mientras que en las zonas alejadas el patrullaje sigue siendo más esporádico.
A este escenario se sumará una nueva operación anunciada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, para mañana sábado 19 de septiembre en San Ignacio y San Matías. El ministro informó que se movilizarán efectivos de élite dentro de un nuevo plan de combate al delito.
Oviedo atribuyó la violencia en las zonas fronterizas de Santa Cruz, Beni y Pando a la penetración de organizaciones criminales transnacionales. Además, advirtió sobre el presunto reclutamiento de jóvenes bolivianos para actividades ilícitas y anunció una intervención inmediata con fuerzas de seguridad de élite.