La Justicia dispuso la detención preventiva del dirigente campesino Nelson Virreira, investigado por presuntos delitos cometidos durante los bloqueos de 53 días que afectaron a Bolivia entre mayo y junio pasados.
La decisión fue asumida el miércoles en una audiencia de medidas cautelares, en la que se determinó que el dirigente, afín al expresidente Evo Morales, cumpla seis meses de detención en el penal de San Sebastián, en Cochabamba.
Virreira ya fue encarcelado, mientras que su defensa anunció que apeló la resolución judicial. Su abogado, Jhonn Rioja, sostuvo que el juez “vulneró el debido proceso” al incorporar una prueba que, según dijo, no estaba incluida en la imputación formal.
El jurista también cuestionó que en la audiencia se haya utilizado una declaración del propio imputado para incriminarlo, algo que, a su criterio, “está mal”.
Además, señaló que se argumentó un posible riesgo de fuga, aunque afirmó que el flujo migratorio de su defendido llegó solo hasta 2020. En ese marco, consideró que se trató de “una resolución forzada de meras suposiciones” y añadió que “hay que entender el tema político”.