Habitantes de las localidades fronterizas de Yacuiba, en Bolivia, y Salvador Mazza, en Argentina, comenzaron este jueves un bloqueo en el puente internacional Salvador Mazza–Pocitos. La protesta responde a la contaminación causada por aguas residuales provenientes del lado boliviano, que desembocan en la quebrada compartida entre ambas naciones.
La interrupción, que se inició en horas de la mañana, afectó significativamente el tránsito comercial y de transporte en esta zona limítrofe. Los residentes denuncian que desde hace más de diez años las aguas servidas de Yacuiba se vierten sin tratamiento alguno, generando malos olores y riesgos para la salud pública en toda el área.
El Comité de Defensa de San José de Pocitos informó que la decisión de bloquear el puente surgió tras la ausencia del alcalde de Yacuiba, Carlos Bru, a una reunión convocada por los vecinos la noche anterior. Según el dirigente David Mercado, la falta de respuesta llevó a que las bases optaran por mantener la medida durante 48 horas, hasta que el alcalde se presente en el lugar.
Por otro lado, el comandante de Frontera Policial de Yacuiba, coronel Mirko Bustos, intentó persuadir a los manifestantes para que levantaran el bloqueo, proponiendo un encuentro con las autoridades locales para buscar soluciones conjuntas. Sin embargo, ante la falta de avances en el diálogo, los vecinos de Salvador Mazza y San José de Pocitos decidieron continuar con la protesta.
Los participantes en la manifestación expresaron su disposición para dialogar, pero insistieron en la necesidad de resolver de manera definitiva un problema que consideran persistente. Subrayaron que la contaminación no reconoce fronteras y solicitaron la intervención de autoridades nacionales de ambos países para detener el vertido de aguas residuales en la quebrada internacional que divide Bolivia y Argentina
