El número de vendedores de hoja de coca en Bolivia ha experimentado un notable incremento, pasando de aproximadamente 6 mil a más de 15 mil en la actualidad, según informó Severo Aguilar, dirigente de la Federación Nacional del Sector. Este aumento, atribuible en gran medida a decisiones del gobierno anterior, habría generado una expansión considerable en el comercio de este producto, en algunos casos al margen de la normativa vigente.
Aguilar detalló que alrededor de 6 mil comerciantes están formalmente registrados y operan bajo la regulación legal establecida. Sin embargo, señaló que el gobierno saliente autorizó a aproximadamente 1.500 vendedores adicionales sin cumplir con la ley nacional 906, que regula el comercio de la hoja de coca. Además, destacó que un número significativo de productores también ha incursionado en la venta directa, elevando el total de comercializadores a cerca de 15 mil a nivel nacional.
En relación con la calidad y preferencia del producto, el dirigente explicó que el sector formal comercializa principalmente coca proveniente de La Paz, conocida como la hoja yungueña, que es la más demandada por los consumidores debido a su sabor y calidad. En contraste, mencionó que la coca de Cochabamba, aunque no es considerada de mala calidad, no es tan popular entre los compradores. También existe venta de coca procedente del Chapare, aunque la elección del tipo de hoja depende de cada vendedor.
Aguilar se refirió además a la circulación de información errónea en redes sociales sobre una supuesta caída drástica en el precio de la coca de Yungas, indicando que esto llevó a algunos municipios a tomar medidas basadas en datos inexactos. Contrario a esas versiones, el precio por taque (50 libras) se mantiene en un rango aproximado de 5 mil a 6 mil bolivianos, con variaciones menores que responden a la calidad del producto. En el caso de la coca de Yungas, la reducción en el precio ha sido mínima, entre 100 y 200 bolivianos, mientras que las hojas menos demandadas podrían haber experimentado descensos de hasta un 50%.
El dirigente también criticó las acusaciones de especulación y agio formuladas por algunas autoridades locales hacia los comerciantes, quienes han enfrentado presiones para reducir sus precios hasta en un 50%. Subrayó la importancia de basar las decisiones en información verificada y no en rumores difundidos en redes sociales, y recordó que existen dos mercados principales: el de Adepcoca, que maneja la coca de Yungas destinada al consumo tradicional, y otro en Sacaba, Cochabamba.
Finalmente, Aguilar reconoció que debido a la temporada, el precio de la hoja de coca ha mostrado un aumento, aunque se prevé que esta tendencia pueda revertirse en el futuro cercano
