El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que ya ha tomado una decisión respecto a posibles acciones militares en Venezuela, aunque se abstuvo de ofrecer detalles al ser interrogado por la prensa a bordo del Air Force One. Al ser consultado sobre la situación en el Caribe y las operaciones militares en la región, Trump afirmó simplemente: “Ya me decidí”, sin precisar el alcance o la naturaleza de las medidas que se podrían implementar.

Estas declaraciones surgieron tras una serie de reuniones con altos mandos del Pentágono en las que se analizaron diversas opciones estratégicas relacionadas con Venezuela. Según fuentes anónimas, las fuerzas estadounidenses desplegadas en el Caribe se encuentran en estado de alerta y listas para actuar de inmediato si reciben órdenes, mientras que la administración mantiene una postura de ambigüedad estratégica para no revelar sus próximos movimientos a posibles adversarios.

En paralelo, el Comando Sur de Estados Unidos difundió imágenes de una reciente operación en la que se interceptó y destruyó una embarcación vinculada al narcotráfico en el Caribe, en la que murieron cuatro presuntos traficantes. Este operativo forma parte de la iniciativa denominada “Lanza del Sur”, activada desde el jueves bajo la supervisión del Comando Sur y la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur (SOUTHERN SPEAR). Aunque no se han especificado todos los detalles de esta misión, su objetivo principal es combatir el flujo de drogas que ingresa a Estados Unidos desde la región cercana a Venezuela.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, destacó que esta operación busca proteger la seguridad nacional al expulsar a los narcoterroristas del hemisferio occidental y detener el tráfico de drogas que afecta a la población estadounidense. “El hemisferio occidental es nuestra vecindad y la defenderemos”, afirmó en un mensaje difundido a través de la red social X.

Además, el Comando Sur informó que el portaaviones USS Gerald R. Ford, acompañado por un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea, llevó a cabo ejercicios conjuntos en el Caribe como parte de una estrategia multidominio destinada a apoyar las operaciones ordenadas por el Departamento de Guerra y cumplir con las prioridades establecidas por la administración estadounidense. Estas maniobras buscan interrumpir las redes de narcotráfico y fortalecer la defensa del territorio nacional.

El USS Gerald R. Ford, reconocido como el portaaviones más grande del mundo, arribó recientemente a la zona caribeña para reforzar la presencia militar estadounidense. Con capacidad para alojar a 4,500 tripulantes y operar hasta 70 aeronaves, esta nave de aproximadamente 100,000 toneladas está equipada con avanzados sistemas defensivos, incluyendo misiles ESSM y sistemas CIWS para defensa de corto alcance. Su construcción tuvo un costo estimado en 13,000 millones de dólares, y la Marina de Estados Unidos lo considera la plataforma de combate más versátil y letal actualmente en servicio.

En medio de este incremento en la actividad militar estadounidense en el Caribe, el secretario de Estado Marco Rubio reiteró el desconocimiento oficial hacia Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, calificando al régimen venezolano como una “organización de transbordo” dedicada al tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Frente a estas acusaciones, el gobierno venezolano respondió denunciando que Estados Unidos está “fabricando” un conflicto bélico contra su país. En respuesta a la creciente tensión, el régimen convocó a una movilización masiva de tropas y civiles para prepararse ante una posible acción militar estadounidense

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts