La universidad estatal “Juan Misael Saracho” ha experimentado una disminución en su matrícula estudiantil durante el último año, pasando de más de 24 mil inscritos al inicio de la gestión a poco más de 23 mil actualmente. Según el vicerrector Jaime Condori Ávila, aproximadamente mil estudiantes abandonaron sus estudios debido a diversas razones, principalmente vinculadas a factores económicos y sociales.
Este fenómeno de deserción estudiantil es recurrente anualmente, aunque también se registra un crecimiento natural en la cantidad de nuevos alumnos que supera las mil personas cada año. Cabe destacar que muchos de los estudiantes que abandonan la carrera tienden a reincorporarse en períodos posteriores, manteniendo así una dinámica fluctuante en la matrícula universitaria.
En cuanto a las condiciones para el desarrollo académico, la universidad asegura contar con infraestructura adecuada tanto en la capital como en la mayoría de las provincias, con la excepción de la provincia O’Connor. En esta última, la falta de un terreno proporcionado por el municipio ha impedido la construcción de nuevas instalaciones modernas, lo que representa un desafío para la mejora educativa en esa zona.
Con el objetivo de potenciar la calidad de la enseñanza y facilitar el acceso a recursos informativos, la universidad adquirió 1.130 tabletas electrónicas, distribuidas en las diversas bibliotecas del campus. Esta iniciativa busca ofrecer a los estudiantes herramientas tecnológicas para apoyar sus actividades de formación e investigación. La distribución fue calculada para que haya una tableta disponible por cada veinte estudiantes, promoviendo así el uso de bibliotecas virtuales y el acceso a internet en toda la institución. La inversión total destinada a esta compra superó los tres millones de bolivianos, con un costo unitario por tableta que supera los tres mil bolivianos.
En cuanto a la oferta académica, la carrera de Derecho se mantiene como la más concurrida, con una matrícula que supera los 2.300 estudiantes, consolidándose como la más numerosa dentro de la universidad. En contraste, la Ingeniería en Medio Ambiente es la que presenta menor cantidad de alumnos, con apenas 70 inscritos. Esta carrera se imparte en la localidad de Entre Ríos, en la provincia O’Connor, donde la falta de infraestructura y equipamiento adecuados representa un reto significativo que las autoridades universitarias esperan superar en el futuro cercano
