El vertedero de transferencia de residuos sólidos en Villa Montes ha sido objeto de críticas debido a su aparente mal funcionamiento y posible contaminación ambiental. Sin embargo, desde la Alcaldía local se ha descartado que el lugar esté abandonado y se reafirmó el compromiso con el servicio de recolección, a pesar de las dificultades enfrentadas.
La denuncia surgió a partir de observaciones sobre el estado del sitio ubicado en la comunidad El Alambrado, cercano a la ribera norte del río Pilcomayo y al barrio Ferroviario Bajo, áreas habitadas principalmente por familias de escasos recursos. Se reportó la presencia de lixiviados y residuos mezclados, incluyendo desechos orgánicos, inorgánicos y hospitalarios, lo que podría representar un riesgo para la salud pública y el entorno.
Una concejala municipal manifestó su preocupación por la falta de fumigación y el manejo inadecuado de los desechos, señalando que la situación ha empeorado con el tiempo y solicitó mayor supervisión por parte de las autoridades municipales. En respuesta, el responsable de Residuos Sólidos del Gobierno Municipal explicó que la acumulación mostrada corresponde a un solo día y se debe a que el centro de transferencia también alberga la planta de compostaje y los equipos para la transferencia de residuos, mientras que una pala cargadora se encuentra en mantenimiento.
El proceso de gestión incluye la compactación de la basura con una oruga y su traslado mediante maquinaria a un camión que la lleva al relleno sanitario, situado a aproximadamente 40 kilómetros. No obstante, se reconoció que parte del equipo ha estado fuera de servicio por falta de mantenimiento, situación que se agrava con las recientes lluvias.
A pesar de estos inconvenientes, desde la Alcaldía afirmaron que se continúa trabajando para asegurar la recolección diaria de las aproximadamente 33 toneladas de basura generadas en la ciudad, evitando la acumulación de desechos en las viviendas y manteniendo el servicio en funcionamiento
