La reciente detención de Rubén Ríos, líder de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol), ha reavivado la atención sobre las irregularidades vinculadas al manejo de la harina subvencionada proporcionada por Emapa. Este insumo, destinado a reducir el costo del pan, ha sido objeto de múltiples denuncias relacionadas con desvíos, favoritismos y aprovechamientos indebidos a lo largo del tiempo.

Este viernes, las autoridades policiales trasladaron a Ríos al penal de San Pedro en La Paz, donde permanecerá bajo detención preventiva durante seis meses mientras se desarrollan las investigaciones en su contra. El coronel Gabriel Neme, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), confirmó la ejecución de la orden judicial, destacando que el operativo se realizó alrededor del mediodía.

La medida se tomó poco después de que un juez ordenara la aprehensión de Ríos por presunto enriquecimiento ilícito, vinculado a irregularidades en la distribución de harina subvencionada que recibía de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Además, el dirigente enfrenta investigaciones por contratos perjudiciales para el Estado, motivo por el cual inicialmente se le concedió detención domiciliaria, recurso que la Fiscalía ha apelado. También se le imputa el uso indebido de bienes y servicios públicos.

El proceso se intensificó tras la denuncia presentada por el abogado Eduardo León, quien reveló que Ríos administraba tres cuentas bancarias con movimientos financieros incompatibles con sus ingresos declarados. Dos de estas cuentas mostraron transacciones cercanas a los 13 millones de bolivianos, mientras que la tercera registró aproximadamente 650 mil bolivianos, sumando un total de más de 13,7 millones de bolivianos. Otro elemento bajo análisis es el contrato de alquiler de un galpón en El Alto, propiedad de Emapa, por el cual Ríos recibía un pago mensual de 19 mil bolivianos, sospechándose que podría formar parte de un esquema irregular.

Previo a su traslado al penal, el dirigente se manifestó en las afueras de la Felcc, donde aseguró su inocencia y calificó el proceso como una persecución política. No obstante, la Fiscalía sostiene que la evidencia financiera y documental recopilada es sólida y fundamenta las acusaciones.

Este caso pone nuevamente en evidencia las deficiencias y posibles actos de corrupción en el sistema de distribución de harina subvencionada de Emapa, un mecanismo implementado para mantener accesible el precio del pan, pero que con el tiempo ha sido objeto de cuestionamientos por manejos irregulares y redes de intermediación.

Las investigaciones continúan su curso y el Ministerio Público ha anunciado que se esperan nuevas acciones en los próximos días, mientras que Rubén Ríos enfrenta su periodo de detención preventiva en el penal de San Pedro

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