El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, reafirmó que las medidas establecidas en el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los hidrocarburos, son indispensables y no están sujetas a negociación. Según sus declaraciones, estas acciones son necesarias para enfrentar la crisis económica actual y requieren la responsabilidad de toda la sociedad para que surtan efecto.
Lupo descartó la posibilidad de revertir o modificar las disposiciones del decreto, argumentando que no existe otra vía viable para manejar la situación económica con responsabilidad y eficacia. Enfatizó que la eliminación del subsidio es una decisión adecuada y que, aunque genera incomodidad, es un paso fundamental para superar las dificultades financieras que atraviesa el país.
Estas declaraciones se dieron en un contexto de creciente movilización social, con sectores del transporte anunciando un paro de 24 horas y la Central Obrera Boliviana declarando estado de emergencia ante el aumento en los precios de los combustibles. Frente a estas protestas, el ministro sostuvo que las medidas buscan corregir las políticas económicas implementadas en las últimas dos décadas, las cuales, según él, han llevado a un gasto público excesivo y a la proliferación de empresas estatales deficitarias.
Lupo señaló que la subvención a los hidrocarburos, vigente durante los gobiernos anteriores, fue uno de los mecanismos que contribuyó al debilitamiento económico del país, junto con prácticas como el contrabando. Por ello, la eliminación de estos subsidios es presentada como una acción necesaria para evitar un colapso económico y encaminar a la nación hacia la estabilidad financiera.
No obstante, el ministro aclaró que la gasolina continuará recibiendo cierto nivel de subsidio, dado su uso predominante en el transporte público y su impacto directo en los precios de productos básicos. Además, mencionó que el decreto incluye medidas para aliviar la carga en este sector, como la reducción de aranceles en repuestos, llantas y baterías.
Finalmente, Lupo advirtió que mantener el sistema de subvenciones en los hidrocarburos habría llevado al país a una situación insostenible, con consecuencias negativas para su desarrollo y bienestar. Por ello, reafirmó que los ajustes implementados son inevitables y forman parte de un proceso necesario para ordenar la macroeconomía y sentar las bases para la recuperación económica
