El Gobierno boliviano anunció la próxima reinstalación de embajadores en Israel y Bolivia, marcando un avance significativo en la restauración de las relaciones diplomáticas entre ambos países. El canciller Fernando Aramayo confirmó que, tras la firma de un acuerdo en Washington la semana pasada, se formalizó la intención mutua de reanudar los vínculos oficiales.
Este proceso permitirá a Bolivia acceder a la experiencia israelí en áreas clave como tecnología agrícola, gestión del agua y salud, sectores en los que Israel destaca por su innovación. Aramayo detalló que, aunque la reapertura de embajadas aún está en desarrollo, ya se está trabajando en una agenda que beneficiará al país en estos ámbitos, con planes de iniciar actividades concretas durante el primer trimestre del próximo año.
Las relaciones diplomáticas entre Bolivia e Israel se habían interrumpido en octubre de 2023, cuando el gobierno anterior decidió romper vínculos en rechazo a la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza. En ese momento, se condenaron los ataques y el bloqueo que afectaban a la población civil palestina, argumentando violaciones al Derecho Internacional Humanitario.
Con la llegada del nuevo gobierno liderado por Rodrigo Paz, se optó por revertir esa decisión, buscando superar las diferencias políticas que, según Aramayo, habían generado pérdidas económicas significativas para Bolivia, estimadas en alrededor de 900 millones de dólares, debido a la suspensión de relaciones con Israel, Estados Unidos y la imposición de visas a turistas de ciertos países.
Además de la reanudación de vínculos con Israel, el canciller boliviano informó que se mantienen conversaciones con Argentina, Paraguay y Uruguay para fortalecer la cooperación regional. Con Argentina, los temas centrales incluyen energía, infraestructura logística, integración productiva y la situación de ciudadanos bolivianos en ese país. En cuanto a Paraguay, se abordan asuntos relacionados con la hidrovía Paraguay-Paraná, logística, comercio y energía. Por último, en las negociaciones con Uruguay se discuten acuerdos sobre puertos y acceso al Atlántico, así como el desarrollo de servicios y economía del conocimiento, aprovechando las innovaciones tecnológicas uruguayas.
Estos esfuerzos reflejan una estrategia diplomática orientada a potenciar las relaciones internacionales y fomentar el desarrollo económico y tecnológico de Bolivia a través de alianzas regionales y globales
