El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, reiteró la invitación al diálogo dirigida al sector del autotransporte, asegurando que el Gobierno nacional mantiene las puertas abiertas para el encuentro sin condiciones ni confrontaciones. A pesar de esta disposición, los líderes del transporte confirmaron la convocatoria a un paro nacional indefinido a partir del lunes 22 de diciembre, en rechazo al Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles y establece nuevos precios.
Zamora enfatizó que la solución a la situación se busca mediante el diálogo, expresando que el Ejecutivo apuesta por la comunicación franca y responsable para alcanzar acuerdos que beneficien a la población. El ministro subrayó que la voluntad gubernamental está orientada a reunirse con los transportistas cuando ellos lo consideren oportuno, destacando que la gestión pública debe basarse en escuchar y resolver.
En cuanto a las negociaciones, el Gobierno había programado dos encuentros con los transportistas: uno el viernes por la tarde y otro para el lunes por la mañana. Sin embargo, dirigentes de las federaciones 1º de Mayo y Chuquiago Marka acudieron al Ministerio de Obras Públicas, pero rechazaron participar en la reunión y confirmaron su adhesión al paro nacional. Uno de los dirigentes señaló que el diálogo solo será viable si la convocatoria proviene de la Confederación del Autotransporte y advirtió que, hasta entonces, el paro indefinido continuará. Además, denunció presiones y acciones legales en contra de los dirigentes del sector, aunque afirmó que no temen a estas medidas y que el transporte permanece unido en su postura.
Por otro lado, representantes de la Federación Yungas de La Paz asistieron al diálogo, manteniendo la demanda de abrogar el decreto debido al impacto directo en los costos del transporte en esa región, que utiliza principalmente gasolina y diésel.
En la ciudad de La Paz, el paro se cumplió durante aproximadamente 18 horas, con bloqueos en puntos estratégicos y una reducción considerable del transporte público. La medida fue suspendida el viernes por la noche, con la reanudación parcial del servicio, aunque los choferes advirtieron que las protestas podrían retomarse el lunes si no se establece un diálogo con la Confederación del sector. Los transportistas paceños señalaron que el decreto debió ser socializado previamente y criticaron su aplicación inmediata, advirtiendo que podrían intensificar las medidas con nuevos bloqueos y un paro indefinido si no reciben una respuesta concreta.
En Santa Cruz, la jornada estuvo marcada por la paralización total del transporte público, lo que llevó a miles de personas a buscar alternativas para desplazarse, como caminar, compartir taxis, minibuses y vehículos particulares. En el tercer anillo externo se observó una alta circulación de autos privados y transporte improvisado, con tarifas que alcanzaron hasta cinco bolivianos por pasajero, motivando a los usuarios a organizarse en grupos para reducir costos. También se vieron camiones y minibuses adaptados que ofrecían pasajes a precios entre tres y cinco bolivianos, y largas esperas en la terminal Bimodal, donde algunos viajeros aguardaron hasta ocho horas para abordar buses interdepartamentales. Debido a la ausencia de micros, el tráfico vehicular fue intenso, con congestión y mayor presencia de vehículos particulares, motocicletas y pequeños camiones, complicando el tránsito en la ciudad.
Los dirigentes del transporte en Santa Cruz anunciaron que el servicio continuará suspendido durante el fin de semana y ratificaron su participación en el paro nacional desde el lunes, en rechazo al Decreto Supremo 5503
