El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, anunció con firmeza que, ante la negativa del Gobierno de abrogar el Decreto Supremo 5503, las bases sindicales han decidido por unanimidad no celebrar la Navidad y continuar con un paro general indefinido y movilizado. Esta determinación implica la ruptura del diálogo iniciado horas antes con las autoridades y un endurecimiento de las medidas de presión.
Durante un ampliado de emergencia, la dirigencia de la COB reiteró su rechazo a dialogar mientras el Ejecutivo mantenga su postura de no eliminar el decreto, que elimina la subvención a los hidrocarburos y encarece los combustibles. Esta posición fue confirmada tras una reunión de aproximadamente tres horas con representantes gubernamentales en la Casa Grande del Pueblo, encuentro que concluyó sin avances ni acuerdos positivos.
Argollo informó que, durante la cita, el Gobierno dejó claro que no tiene intención de derogar el decreto, mientras que la COB mantiene su demanda de abrogación, respaldada por sus bases. Además, señaló que expusieron directamente al presidente las observaciones sobre la medida, lamentando que no se haya socializado previamente la decisión, lo que, en su opinión, podría haber evitado conflictos.
La jornada del martes estuvo marcada por hechos de violencia y tensión en La Paz, con enfrentamientos que derivaron en la detención de ocho mineros y varios heridos, incluyendo cinco policías asignados a la protección de la Plaza Murillo.
En el contexto de la reunión de emergencia, Argollo manifestó que los trabajadores están dispuestos a sacrificar las celebraciones de fin de año en defensa de sus derechos. Calificó el Decreto Supremo 5503 como una medida antiobrero y antipopular y advirtió que, si no enfrentan esta situación con determinación, la historia los juzgará por su falta de acción
