A 24 horas de que concluya la Fiesta de San Roque, los chunchos promesantes elevaron sus plegarias por mejores días para Bolivia, en medio de la crisis económica y la incertidumbre política que atraviesa el país.
Además de ese pedido general, las oraciones de los devotos estuvieron dirigidas a la salud y al trabajo, no solo para ellos, sino también para sus familias y su entorno cercano. Como cada año, entre agosto y septiembre, los chunchos promesantes cumplen su promesa al Santo Patrono de los enfermos, los peregrinos y los perros, convirtiéndose en uno de los principales protagonistas de esta festividad religiosa.
“En este tiempo difícil que se vive en el país, hemos pedido a San Roque nos bendiga con mejores días para todos los bolivianos y nos pueda unir como hermanos más allá de darle gracias por permitirnos danzar un año más a su lado, con salud y vida”, dijo Ramiro Cortez.
En la misma línea, Fabián Morales señaló que su pedido al Santo Patrono estuvo orientado a que el país pueda superar la crisis económica que golpea a las familias bolivianas. Según explicó, la situación se ha vuelto especialmente complicada por la falta de trabajo y el incremento constante de los precios de los alimentos.
Sergio Fuentes, por su parte, afirmó que desde el inicio de la festividad su clamor ha sido para que San Roque ayude a Bolivia a salir de este mal momento y para que las autoridades políticas se comprometan a generar fuentes laborales, especialmente para los jóvenes profesionales que egresan de las universidades.
“En nuestro país hay mucha escasez de combustibles y dólares, tenemos precios tan elevados que nos preocupa”, expresó Fuentes.
La festividad religiosa de San Roque, que en 2021 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, concluirá este martes con la última procesión de los chunchos promesantes y las visitas a diferentes iglesias de la ciudad de Tarija.
Wilfredo Fernández, miembro del Comité de Disciplina, indicó que al menos 8 mil chunchos promesantes participarán en la despedida al Santo Patrono en el atrio de la iglesia. “Es una fiesta que está en crecimiento y preserva la devoción religiosa”, enfatizó.