Barrio Constructor Banner

Desde su debut con la selección argentina en un amistoso frente a Hungría, el 17 de agosto de 2005 en Budapest, Lionel Messi inició un recorrido que ahora se encamina a su despedida con la camiseta albiceleste. Este 6 de octubre, en Buenos Aires y ante Benín, se cerrará un ciclo de 21 años, 1 mes y 18 días en el que el fútbol giró, una y otra vez, alrededor de su figura.

A lo largo de ese tiempo, la admiración por el capitán argentino cruzó fronteras, generaciones y disciplinas. La magnitud de su juego quedó reflejada en las palabras de entrenadores, rivales, excompañeros, leyendas históricas del fútbol y figuras de otros deportes y de la cultura, que coincidieron en la dificultad de describirlo y en la sensación de estar frente a un talento fuera de escala.

Pep Guardiola, uno de los técnicos que más de cerca lo conoció, dejó una de las frases más recordadas sobre el rosarino: “Alguna vez le contaré a mis nietos que yo entrené a Leo Messi. No escribas sobre él, no trates de describir lo que hace. Simplemente míralo”. En una línea similar, Arsène Wenger lo definió como “un jugador de PlayStation”, capaz de convertir en posibles las acciones que parecen imposibles. Jorge Valdano, por su parte, resumió su impacto con ironía y admiración: “El mejor del mundo es Messi y, el segundo, Messi lesionado”.

También Cristiano Ronaldo, su gran rival de época, lo elogió al hablar de la relación profesional que mantuvieron durante años. “Tengo una excelente relación con él. No somos amigos de ir a cenar a casa, pero es un compañero de profesión al que respeto. Realmente admiro la carrera que ha tenido y él ya dijo que me extrañaba cuando dejé España. Es un jugador fantástico, hace cosas mágicas”, señaló.

La comparación con otros grandes nombres del fútbol apareció una y otra vez. Diego Armando Maradona aseguró que no había visto a nadie como Messi y destacó que “el balón se le queda pegado al pie”. Wayne Rooney fue todavía más lejos al afirmar que Messi no solo era mejor que Cristiano, sino “el mejor de todos los tiempos”. Zlatan Ibrahimović sostuvo que no había nadie superior al argentino y llegó a decir que el Balón de Oro debería llevar su nombre. Luis Figo, en tanto, expresó su asombro con una frase tan exagerada como contundente: “Para mí, ver jugar a Messi es un placer. Es como tener un orgasmo”. Gianluigi Buffon lo describió como “un jugador alienígena”, mientras que Juan Román Riquelme afirmó que era el único futbolista capaz de correr más rápido con la pelota que sin ella. Javier Mascherano completó esa idea al señalar que, aunque quizá no fuera humano, era bueno que Messi pensara que sí lo era.

Las leyendas históricas del fútbol mundial también dejaron su huella en esa cadena de elogios. Pelé lo ubicó como el príncipe del fútbol durante los últimos 15 años y destacó su capacidad para asistir, pasar y marcar. Johan Cruyff, años antes de que ocurriera, anticipó que iba a ganar cinco, seis o siete Balones de Oro y lo definió como una bendición para el fútbol. Ronaldinho Gaúcho, que compartió con él en Barcelona, aseguró que ni siquiera él era el mejor de la historia del club, porque ese lugar le pertenecía a Messi desde que lo vio entrenar con 16 años. Franz Beckenbauer también lo consideró un genio y comparó su pie izquierdo con el de Maradona.

La fascinación por Messi no quedó limitada al fútbol. Rafael Nadal lo definió como el mejor jugador que ha visto y como “un bien del deporte”. LeBron James dijo que verlo jugar era una inspiración absoluta. Roger Federer destacó su capacidad para decidir entre pasar, regatear o tirar apenas recibe el balón. Kobe Bryant lo calificó como un artista puro por su habilidad para cambiar de dirección en un espacio mínimo y por su visión del juego. Desde la literatura, Eduardo Galeano celebró que Messi juegue sin creerse Messi y conserve la alegría del niño de barrio, mientras Martín Caparrós señaló que lo observa jugar como si todo lo que hace fuera lo más normal del mundo.

Así, entre elogios, comparaciones y definiciones imposibles, se fue construyendo alrededor de Messi una unanimidad poco frecuente.

About Author
Federico Enrique
View All Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts