Barrio Constructor Banner

Lionel Messi se encamina a cerrar una etapa histórica con la selección argentina. El próximo martes, ante Benín y en un estadio Monumental colmado, el capitán de 39 años disputará lo que será el final de su recorrido en la Albiceleste, una trayectoria que se extendió durante más de dos décadas y que, hasta el momento, incluye 207 partidos y 125 goles.

Su historia con la camiseta nacional comenzó mucho antes de su debut oficial en la mayor. En 2004 fue citado a un amistoso con la Sub-20, en una convocatoria pensada para adelantarse a un eventual llamado de España al entonces juvenil surgido del Barcelona. Un año más tarde, tras una actuación sobresaliente en la consagración argentina en el Mundial Sub-20 de Países Bajos, llegó su estreno con la selección absoluta, en agosto de 2005 y con José Pekerman en el banco.

Con Pekerman, Messi todavía no ocupaba un lugar central. La mayoría de sus apariciones fueron desde el banco, aunque logró ganarse un sitio en la lista para el Mundial de Alemania 2006, donde convirtió su primer gol en una Copa del Mundo. Aquel fue el punto de partida de un recorrido que fue cambiando de rol, de responsabilidades y de peso específico dentro del equipo.

Después de la eliminación en cuartos de final de ese Mundial, Alfio Basile tomó el mando y coincidió con un Messi en pleno crecimiento en Barcelona. El entrenador apostó por darle protagonismo desde el inicio y por rodearlo de futbolistas como Juan Román Riquelme, Carlos Tévez y Juan Sebastián Verón, especialmente en la Copa América de Venezuela 2007, en la que Argentina cayó en la final frente a Brasil.

Mientras su presencia en la mayor se consolidaba, Messi también tuvo un paso decisivo por los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Allí obtuvo la medalla de oro bajo la conducción de Sergio Batista y junto a jugadores como Ángel Di María y Sergio Agüero, en un torneo que reforzó su condición de figura indiscutida del fútbol argentino.

Ese mismo año, Diego Maradona asumió al frente de la selección mayor en busca de la clasificación a Sudáfrica 2010. Su llegada elevó aún más el peso de Messi dentro del equipo. En uno de sus primeros partidos, le entregó la camiseta número 10 y, más adelante, durante aquel Mundial que terminó siendo una decepción para Argentina, también le confió por primera vez la cinta de capitán.

Tras la salida de Maradona, Batista volvió a hacerse cargo del seleccionado con la Copa América de 2011 como objetivo inmediato. El torneo, disputado en Argentina, dejó una fuerte herida para Messi y para el equipo, especialmente por la eliminación ante Uruguay en cuartos de final, que derivó además en una reacción adversa del público con insultos hacia el capitán.

La derrota aceleró el final del ciclo de Batista y abrió paso a Alejandro Sabella, quien encontró a un Messi con deseo de revancha. Sabella armó un conjunto combativo, con el 10 como principal referencia ofensiva, y lo condujo a una gran campaña en las eliminatorias sudamericanas y al Mundial de Brasil 2014, donde Argentina llegó a la final antes de caer ante Alemania.

Los años siguientes estuvieron marcados por nuevas frustraciones. Con Gerardo Martino como entrenador, Messi y la selección perdieron dos finales consecutivas de Copa América frente a Chile, en 2015 y 2016. La segunda de esas derrotas llevó al propio Messi a anunciar su renuncia al seleccionado, una decisión que finalmente duró menos de tres meses.

Su regreso se produjo durante el breve paso de Edgardo Bauza, aunque con cierta irregularidad. El equipo, además, atravesaba un momento comprometido en las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018. Más tarde, ya con Jorge Sampaoli, Messi no mostró su mejor versión en los primeros partidos, pero reapareció con toda su jerarquía en el cierre de la clasificación, cuando marcó un triplete en el triunfo 1-3 sobre Ecuador en Quito que aseguró el boleto al Mundial.

La nueva decepción en una Copa del Mundo, esta vez ante Francia y con un Messi opaco, dio paso al ciclo de Lionel Scaloni. El entrenador impulsó una renovación profunda y construyó un equipo alrededor de su máxima figura, hasta alcanzar en la Copa América de 2021 el título que Argentina perseguía desde hacía casi tres décadas.

La gran virtud de Scaloni fue encontrarle a Messi un contexto

About Author
Federico Enrique
View All Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts