El petróleo intermedio de Texas arrancó la semana con un descenso del 1,22% y se situó en 90 dólares el barril, en una jornada marcada por el impacto del acuerdo alcanzado el pasado viernes por los países del G7 para liberar reservas de crudo y diésel.
A las 09:00 hora local, 13:00 GMT, los contratos de futuros del WTI para noviembre, que sirven de referencia en Estados Unidos, retrocedían 1,22 dólares frente al cierre de la sesión anterior. La caída se produjo después de que los socios del G7 pactaran liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo procedentes de sus reservas de emergencia y se comprometieran además a no imponer restricciones a la exportación de energía, en respuesta a las presiones ejercidas por Washington.
En paralelo, el mercado siguió atento a la situación en Irán. Teherán aseguró ayer que continúa analizando los detalles de la última propuesta presentada por Estados Unidos a través de Catar, aunque señaló que ya había trasladado sus observaciones preliminares a los mediadores cataríes dentro de los contactos indirectos entre ambos países.
A ello se sumó la renuncia del ministro de Petróleo iraní, Mohsen Paknejad, en el cargo desde septiembre de 2021. Según una comunicación difundida la noche de este domingo por la agencia estatal IRNA, su puesto será ocupado de forma interina por Hamid Bovard.
También influyó en el comportamiento del crudo la decisión de la alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, de mantener sin cambios por segundo mes consecutivo su oferta de petróleo para noviembre.