El gobierno municipal de Tarija asumió el compromiso de recoger y retirar a los perros vagabundos y salvajes que merodean por distintas comunidades rurales, luego de una reunión con dirigentes campesinos que denunciaron ataques constantes a personas y animales domésticos.
Así lo informó el dirigente Casildo Gudiño, quien explicó que, a partir de este acuerdo, desde mañana Zoonosis trabajará junto a tres comisiones para capturar a los canes y trasladarlos fuera de las zonas afectadas. Según señaló, el daño que provocan estos animales es “tremendo” y la preocupación entre los comunarios crece por la frecuencia de los ataques.
Gudiño también rechazó las versiones que circulan en redes sociales, donde se atribuye a los propios comunarios la presencia de estos perros. Aclaró que no se trata de animales de las comunidades, sino de perros salvajes que llegaron desde otros lugares y que están matando ganado y otros animales domésticos.
Entre las explicaciones que manejan los dirigentes está la situación del antiguo botadero de basura de Morros Blancos, que funcionaba a campo abierto y donde los perros vagabundos encontraban alimento entre los desechos. Con el cierre de ese espacio y la habilitación de otro predio, esos animales habrían buscado comida en el área rural, donde el ganado caprino y vacuno permanece disperso y se convierte en una presa fácil.
El dirigente indicó además que las comunidades afectadas buscan que se declare zona de desastre a sectores como Gamoneda, Morros Blancos, El Portillo, San Antonio La Cabaña y parte de la subcentral de Sella, Pampa Galana y San Pedro Buena Vista. Afirmó que, aunque están de acuerdo con proteger a los animales, la presencia de perros vagabundos y salvajes representa un riesgo mayor para la población.
“En determinado momento nos van a comer a las personas y eso quién va a responder”, cuestionó, al señalar también que la fauna silvestre de la zona está siendo exterminada. Dijo que en el cerro ya desaparecieron animales como zorros, liebres y conejos, mientras otros escaparon hacia la bajura.
Los campesinos esperan que el plan acordado con el alcalde se cumpla y anunciaron que el lunes harán una primera evaluación sobre la captura de los perros, como ya ocurrió con aquellos que todavía eran pequeños. Gudiño advirtió que existen miles de perros salvajes, incluso de raza considerada peligrosa como los pitbulls, y recordó que varias cabezas de ganado ya fueron perdidas. Según dijo, en su caso personal, de unas 200 cabras ya no le queda ninguna.