El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, afirmó este martes que el desarrollo de Puerto Busch, en el departamento de Santa Cruz, será uno de los pilares para reactivar el bloque comercial Urupabol, integrado por Uruguay, Paraguay y Bolivia. Durante su intervención en el acto por el 53º aniversario de la Escuela Naval Militar “Eduardo Abaroa Hidalgo”, el mandatario sostuvo que esta iniciativa responde a intereses económicos y de desarrollo compartidos por las tres naciones, y no a afinidades ideológicas.
Paz Pereira explicó que su visión para este proceso se basa en una diplomacia “clara y pragmática”, orientada a impulsar proyectos que beneficien al país. En ese contexto, destacó el papel de Puerto Busch como la única alternativa de acceso soberano y directo al océano Atlántico para Bolivia, al encontrarse en una franja territorial adyacente a aguas internacionales en el río Paraguay.
El jefe de Estado señaló que este proyecto abre la posibilidad de relanzar Urupabol como una plataforma regional con proyección logística y comercial. Según dijo, la propuesta busca articular a Bolivia, Paraguay y Uruguay bajo una lógica de cooperación que permita fortalecer el intercambio y consolidar una ruta fluvial de gran calado a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
En ese marco, el presidente habló de incorporar a Uruguay como una “sexta frontera”, al remarcar que, aunque Bolivia y Paraguay comparten condición fronteriza, la intención es sumar al país oriental como parte de una red de integración más amplia. Con ello, planteó una nueva lectura geopolítica para el sudeste boliviano, vinculando la presencia soberana con el desarrollo productivo.
El mandatario también subrayó el papel de las Fuerzas Armadas y de la Armada Nacional en este proceso, al señalar que Puerto Busch está siendo encarado con una visión distinta, enfocada no solo en la presencia institucional del Estado, sino también en el impulso a la producción y al desarrollo económico.
De acuerdo con lo expuesto por Paz Pereira, el relanzamiento de Urupabol ya tiene una agenda definida para este mes, con visitas oficiales y reuniones técnicas. Adelantó que una delegación llegará el 20 de este mes y que también se prevé la presencia de comisiones civiles y militares de los países involucrados para acelerar el avance del proyecto mediante la hidrovía.
El presidente añadió que los mandatarios de la región llegarán al país para cerrar acuerdos de largo plazo orientados al comercio y a la economía. Según afirmó, esos entendimientos también deberán traducirse en generación de empleo y en beneficios para las Fuerzas Armadas, dentro de una estrategia que busca proyectar al país hacia el siglo XXI.
Paz Pereira cerró su mensaje con una reflexión sobre el momento que atraviesa Bolivia y el desafío de transformar el país con esfuerzo y unidad. Señaló que este es el tiempo para construir un mejor destino para las nuevas generaciones y para la Patria, en el marco de una apuesta por el desarrollo y la integración regional.