La diputada Lissa Claros, de la alianza opositora Libre, denunció una presunta injerencia del Órgano Ejecutivo en el Legislativo durante la conformación de la nueva directiva de la Cámara de Diputados, al acusar al ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, de presionar a asambleístas para que validen la directiva parlamentaria.
Según la versión de Claros, las presiones se habrían ejercido mediante llamadas telefónicas dirigidas a parlamentarios, en las que se les advirtió que, si no firmaban el acta de proclamación, quedarían fuera de la asignación de oficinas de trabajo y de espacios en comisiones y comités de la Cámara Baja. La legisladora sostuvo que estas acciones buscaban forzar la aceptación de la directiva electa.
El cuestionamiento se centra también en la forma en que fue ratificada la directiva. Claros afirmó que la proclamación se realizó por aclamación y no mediante el conteo reglamentario de sufragios previsto en la normativa interna, que exige la emisión y verificación individual del voto por planchas. A su juicio, ese procedimiento resta legitimidad formal al acto parlamentario.
En ese marco, la diputada señaló además que el reelecto presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, actuaría en coordinación con Justiniano para viabilizar las directrices del Ejecutivo en el pleno. La opositora consideró que esa situación vulnera los principios de separación de poderes y el reglamento legislativo.
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial del ministro Óscar Mario Justiniano ni de la unidad de comunicación de su despacho sobre las acusaciones. Mientras tanto, la bancada opositora anunció que presentará una Acción de Amparo Constitucional ante los tribunales de justicia. Si el recurso prospera, podría dejar sin efecto la proclamación por aclamación y ordenar la repetición del acto comicial conforme a los parámetros reglamentarios.