Brasil se tomó la revancha en Brisbane con un triunfo de mucho más peso ofensivo que el empate firmado cuatro días antes en Townsville. La selección brasileña superó por 2-4 a Australia en un amistoso de ritmo cambiante, con fases de dominio alternadas y con la preocupación añadida por la retirada de Raphinha al descanso por molestias en el muslo.
El arranque fue favorable para la ‘Canarinha’, que golpeó muy pronto. Apenas habían pasado tres minutos cuando Vanderson culminó una acción rápida con un disparo desde fuera del área para adelantar a Brasil y elevar la intensidad de un Estadio Suncorp lleno, con 52.423 espectadores en las gradas. Ese tanto marcó el tono de un primer tramo en el que el equipo de Carlo Ancelotti encontró más espacios y atacó con mayor facilidad que en el primer duelo ante los ‘Socceroos’.
Raphinha, que llevó el brazalete ante la ausencia de Marquinhos, fue una de las piezas más activas en ese inicio. En el minuto 4 estuvo muy cerca de ampliar la ventaja, pero el portero australiano Patrick Beach respondió con una doble intervención para evitar el segundo gol brasileño. Australia, sin embargo, no tardó en equilibrar el encuentro y demostrar que el empate de la semana anterior no había sido una casualidad.
El conjunto de Tony Popovic resistió el empuje inicial, fue ganando terreno y encontró el 1-1 en el minuto 28. Alessandro Circati aprovechó una jugada a balón parado y, después de la revisión del VAR, el tanto subió al marcador al quedar confirmado que un jugador brasileño desvió el balón en la acción. La reacción local no se detuvo ahí. Apenas cinco minutos después, Connor Metcalfe recibió en la frontal tras una combinación y sacó un disparo que acabó en la escuadra de la portería brasileña para completar la remontada.
Brasil logró recomponerse antes del descanso gracias a una acción revisada también por el VAR. Una entrada de Harry Souttar sobre Danilo dentro del área no fue señalada en un primer momento, pero la revisión terminó con penalti a favor de la selección visitante. Raphinha asumió la responsabilidad y, en el minuto 45, engañó parcialmente a Beach para establecer el 2-2 con el que se llegó al intermedio.
La nota negativa para Brasil llegó justo después. Raphinha no regresó al césped en la segunda parte y la propia selección informó de que el delantero había sentido molestias en el muslo. Ancelotti optó por sustituirlo por Endrick, en una decisión que privó al equipo de uno de sus principales focos ofensivos tras una primera mitad en la que el jugador del Barcelona había marcado, había participado de forma constante en el juego de ataque y había ejercido como capitán.
Pese a esa baja, Brasil volvió a salir con determinación tras el descanso y encontró el premio en el minuto 69. Vinícius Júnior inició una acción por la izquierda, conectó con Endrick y este cedió el balón a Bruno Guimarães, que apareció para rematar y firmar el 2-3. Australia no se rindió y siguió insistiendo, sobre todo a través de las jugadas a balón parado y de las incorporaciones de Jackson Irvine y Nestory Irankunda, pero el conjunto brasileño se mostró más fluido que en el primer amistoso y todavía dispuso de más ocasiones.
La sentencia llegó en el minuto 79 desde los once metros. Vinícius Júnior cayó dentro del área en una acción con Irankunda y el árbitro señaló penalti de inmediato. El propio atacante del Real Madrid transformó la pena máxima para ampliar la ventaja hasta el 2-4. Australia todavía rozó el descuento en el minuto 87, cuando Lucas Herrington estuvo cerca de aprovechar un saque de esquina, aunque su remate se marchó junto al poste.
Con este resultado, Brasil cierra la gira australiana con una victoria y un empate, y Ancelotti se marcha con nuevas referencias en su intento de seguir dando forma a una selección que continúa en pleno proceso de renovación.