La bancada de asambleístas departamentales de Tarija de Camino al Cambio (CC) ya definió un informe final preliminar sobre el saneamiento legislativo que impulsa desde el inicio de gestión, con propuestas concretas para anular, modificar o fusionar leyes que consideran desajustadas a la realidad actual. Así lo informó el jefe de bancada, Marco Gutiérrez Rivera, quien lamentó además que la directiva de la Asamblea no convoque a sesión del pleno para tratar este y otros temas pendientes.
Gutiérrez explicó que el documento elaborado por su bancada es el resultado de análisis y revisiones internas y que ahora deberá ser puesto a consideración del pleno. Señaló que la intención es abrir un debate formal con la presidencia de la Asamblea, las jefaturas de bancada y la directiva, para definir cómo encarar el saneamiento legislativo, una demanda que —según recordó— ya había sido planteada al inicio de la gestión del exgobernador Óscar Montes, sin que en cinco años se haya concretado una respuesta.
En la actual administración, dijo, también se reconoció la necesidad de revisar el marco normativo departamental para adecuarlo a la realidad económica, pero ese proceso no ha recibido la prioridad necesaria. En ese contexto, CC sostiene que existen leyes que deben ser suprimidas por completo, otras que requieren modificaciones y algunas que podrían fusionarse, debido a que fueron aprobadas bajo un marco jurídico nacional anterior o porque hoy resultan inviables.
El legislador detalló que entre las normas observadas hay disposiciones que asignan montos de dinero para programas, proyectos y eventos sin que existan recursos disponibles para cumplirlas, lo que a su juicio constituye una contravención. Por ello, insistió en que el trabajo no se limita a contar cuántas leyes deben cambiarse o eliminarse, sino a revisar con detalle cómo funcionaron o dejaron de funcionar en la práctica.
Gutiérrez admitió que el debate con las demás bancadas será arduo, aunque remarcó que las propuestas de CC fueron planteadas con el objetivo de preservar la estabilidad y la armonía social, evitando posibles conflictos con la población a partir de un saneamiento legislativo realista.
El asambleísta también expresó su molestia por la falta de sesiones del pleno. Según dijo, durante el mes de marzo solo se convocó una sesión para tratar la Ley por la Democracia, mientras que el resto del tiempo no se ha debatido la problemática departamental. A su criterio, la sesión plenaria es una de las principales características del órgano legislativo y su ausencia alimenta las críticas y cuestionamientos de la ciudadanía hacia la Asamblea.