Los municipios de Bolivia, agrupados en la Federación de Asociaciones de Municipios de Bolivia (FAM), preparan un nuevo pedido de apoyo económico al Gobierno para enfrentar el desfase generado por el reciente cambio en el precio del diésel, una situación que, según su presidente Johnny Torres Terzo, podría demandar un monto extraordinario considerable para más de 300 municipios del país.
Torres confirmó que la FAM trabaja en una nueva solicitud de recursos adicionales y que este miércoles sostendrán una reunión en Santa Cruz para analizar el impacto económico provocado por la medida. El también alcalde de Tarija recordó que, con el primer adicional conseguido hace un par de semanas, los municipios habían logrado encaminar sus finanzas hasta fin de año, pero el nuevo decreto que dejó sin subvención el precio del diésel volvió a complicar el panorama.
“De nuevo tengo que ir a pelear un adicional, y ya se le ha dicho que las alcaldías no van a poder funcionar con un desfase de este tamaño”, señaló la autoridad, al admitir que la brecha financiera es demasiado grande para ser cubierta con los recursos disponibles.
En el caso de Tarija, explicó que el municipio consume 60 mil litros de diésel al mes y que, con una diferencia de 9 bolivianos por litro, el desfase para los tres meses que restan del año bordea los 600 mil bolivianos por mes, lo que suma cerca de 1,8 millones de bolivianos, casi 2 millones en total. “En este momento para Tarija estos 2 millones es insuperable”, afirmó, al sostener que no existe una partida de la cual puedan trasladar recursos para cubrir ese gasto.
Torres indicó además que pidió a todas las asociaciones municipales del país elaborar un inventario del consumo de diésel por municipio, con el fin de dimensionar el impacto real del nuevo costo. A partir de ese cálculo, estimó que solo en los municipios tarijeños el desfase podría llegar a entre 5 y 6 millones de bolivianos. “Solo para pagar diésel y para pagar la diferencia, si Tarija que es el 4% de población, precisa 6 millones, imagínese cuánto será el 94 a 95%”, expresó, al remarcar la magnitud del problema a escala nacional.
La autoridad también informó que, ante la falta de combustible, se paralizó parte del equipo y la maquinaria municipal, priorizando el diésel para el recojo de basura por razones de seguridad. Advirtió que, si no se consigue un nuevo apoyo económico, los fondos para la compra de diésel se agotarían a mediados de noviembre.
En paralelo, el Consejo Municipal de Seguridad Ciudadana se reunió de manera extraordinaria para abordar la situación y conformó tres comisiones. Una de ellas trabajará en el análisis de una nueva tarifa para el transporte público que utiliza diésel; otra se encargará de controlar los precios de los alimentos en los mercados para evitar especulación y alzas injustificadas; y la tercera buscará consensos y acuerdos para impedir que el conflicto se agrave y profundice la crisis.