La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen desarticuló en Oruro una presunta red de trata y tráfico de personas durante un operativo realizado el 22 de septiembre, en el que fueron rescatados 37 migrantes que eran trasladados de manera irregular con destino a Chile. La intervención permitió además la aprehensión del conductor de uno de los vehículos, señalado como una pieza clave dentro de la investigación.
De acuerdo con el informe brindado por el director de la Felcc, coronel Roger Montaño, los dos motorizados interceptados cumplían el servicio de transporte público y llevaban a los migrantes hacia la localidad fronteriza de Pisiga, desde donde pretendían cruzar por pasos no habilitados. Entre las personas rescatadas había ciudadanos venezolanos, ecuatorianos, colombianos, chilenos y bolivianos.
Montaño explicó que el caso fue tipificado bajo el delito de trata y tráfico de personas y que, en esta etapa, las labores investigativas continúan en Pisiga para que luego el proceso sea puesto en conocimiento de la autoridad judicial. Según la información policial, el conductor aprehendido sería también propietario de los vehículos utilizados en el traslado.
Las primeras indagaciones apuntan a que los migrantes fueron captados con falsas promesas, con la finalidad de someterlos a trabajos forzosos o a explotación sexual, especialmente en el caso de las mujeres. Tras el operativo, las 37 personas fueron trasladadas bajo custodia policial al Comando Departamental de Policía de Oruro, donde deberán prestar entrevistas preliminares y someterse a pericias para avanzar en el esclarecimiento de los nexos de la red criminal.
El caso sigue en investigación con el objetivo de identificar a los responsables de la organización del traslado clandestino y establecer la estructura detrás de esta presunta red dedicada a la captación y movilización irregular de migrantes hacia territorio chileno.