El encarecimiento del combustible ha empezado a generar inquietud en Tarija por su posible incidencia en la canasta familiar. Desde la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), su presidente Ronald Garnica informó que ya se observan algunas variaciones en los precios de productos de primera necesidad y anticipó que se intensificarán los controles en los centros de abasto para evitar perjuicios a los consumidores.
Garnica explicó que, por ahora, el comportamiento en los mercados es mixto, con algunos artículos que registraron incrementos y otros que incluso mostraron una baja. Entre los productos que subieron mencionó al tomate, mientras que el aceite se mantiene en un rango de entre Bs 98 y Bs 100. En contraste, indicó que el precio del pollo descendió y actualmente bordea los Bs 18,50, aunque en algunos puntos llega a Bs 19.
Pese a estas variaciones, el dirigente vecinal aclaró que todavía no existe una subida generalizada que permita hablar de una alarma en el mercado. Sin embargo, expresó su preocupación por el efecto que podría tener el aumento del costo del diésel en toda la cadena de abastecimiento, especialmente en el transporte de productos hacia los mercados.
En ese contexto, Garnica sostuvo que el encarecimiento del combustible termina influyendo directamente en los fletes y, por consecuencia, en el precio final que paga el consumidor. A su criterio, resulta comprensible que los transportistas ajusten sus tarifas si deben comprar combustible a un costo más alto, lo que podría traducirse en un mayor costo para el traslado de alimentos y otros artículos.
Frente a este panorama, la Fedjuve anunció que reforzará la vigilancia en los centros de abasto, en coordinación con las instancias encargadas del control de precios y la defensa de los consumidores. El objetivo, según explicó Garnica, es evitar que posibles incrementos derivados del transporte afecten de manera directa a las familias tarijeñas.
El dirigente precisó además que los controles no se limitarán a verificar los precios, sino también el peso de los productos que se comercializan. Advirtió que en algunos casos una aparente rebaja puede estar acompañada por una reducción en la cantidad entregada al comprador, una práctica que también perjudica al consumidor.
Garnica señaló que ya se realizan controles en los mercados, pero remarcó que estas acciones serán fortalecidas para detectar irregularidades y mantener una vigilancia más estricta sobre el comercio. La Fedjuve, aseguró, permanecerá atenta a la evolución de los precios y coordinará con las instancias correspondientes si se presentan incrementos que afecten de forma significativa a la población.