El anuncio de mayores recursos económicos para los gobiernos regionales en 2027 comenzó a tomar forma tras dos reuniones encabezadas por el presidente Rodrigo Paz: una con los alcaldes de las ciudades capitales y El Alto, y otra con siete de los nueve gobernadores. De esos encuentros surgió una ruta de seis acciones que, según lo planteado por el Gobierno, marcará la agenda 50/50 durante el último trimestre de este año.
Uno de los primeros pasos ya concretados fue el acuerdo firmado el 29 de septiembre entre el Gobierno central y la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), con el que se busca avanzar hacia una agenda 50/50 con enfoque diferenciado, tomando en cuenta las características regionales, económicas y poblacionales de cada municipio. Para ello se prevé la instalación de mesas técnicas que trabajarán sobre tres ejes: libertades y eficiencia autonómica, reformas normativas y acuerdos fiscales y financiamiento.
A esto se suma la promulgación de la Ley 1771 de Prediarios, mediante la cual el Gobierno central asumirá el costo de los prediarios de las cárceles y los gastos de funcionamiento del Régimen Penitenciario, mientras que el Ministerio de Salud financiará el bono de vacunación.
En paralelo, este lunes las gobernaciones instalarán mesas técnicas en La Paz para avanzar en otros tres temas que forman parte de la agenda. El primero es el acceso directo a préstamos internacionales, sin necesidad de autorización del Gobierno central. Paz explicó que, si Cochabamba, La Paz, Santa Cruz o cualquier otro departamento busca recursos de un país amigo, solo deberá cumplir un proceso de registro, pero ya no requerirá el visto bueno del Ejecutivo nacional. Según indicó, este punto ya está aprobado en la Ley 1755, referida a las modificaciones al Presupuesto General del Estado 2026.
El segundo eje es la transferencia del 15% de la coparticipación tributaria sobre los impuestos establecidos en la Ley 031, norma marco de autonomías. Esto implica que las gobernaciones deberán trabajar en cambios a esa ley. Sobre este punto, el gobernador de Santa Cruz fue categórico al señalar: “No existe posibilidad alguna, ni siquiera en el escenario más remoto, de que las gobernaciones aceptemos una coparticipación tributaria inferior al 15%”.
El tercer componente es la aplicación de un pacto fiscal a partir de 2027, otro de los pilares del 50/50. En las reuniones con alcaldes y gobernadores, el presidente Paz dijo que pidió “colaboración al Banco Mundial en recursos económicos para generar el espacio de concertación sobre un posible pacto fiscal a futuro”. La propuesta, según lo expuesto, contempla una ejecución de corto y mediano plazo hasta 2030.
El sexto punto está vinculado con infraestructura. Paz adelantó la construcción de la que calificó como la “primera carretera bioceánica en Bolivia”, que atravesará la región amazónica del país; también mencionó desde Santa Cruz el proyecto de Urupabol, entre Uruguay, Paraguay y Bolivia, además de la construcción de un puerto seco en Oruro, para lo cual se prevé un acuerdo con Chile.
Sin embargo, no todos ven en estos pasos una aplicación real del 50/50. El especialista en autonomías y descentralización Fabián Yaksic consideró que, aunque hay avances a favor de los gobiernos regionales, lo que se está impulsando responde más a un “necesario saneamiento fiscal” que a la puesta en marcha efectiva de ese modelo.
En criterio de Yaksic, el debate de fondo todavía no ha comenzado. “Todavía no empezó en serio el debate del 50-50, porque eso implica ya instalar oficialmente y formalmente un diálogo para un nuevo pacto fiscal. Eso es, hay que hablar, un nuevo pacto fiscal que además debería ser una gran oportunidad para hablar de un nuevo orden territorial y un nuevo orden fiscal”, afirmó en contacto con EL DEBER.
El especialista planteó además que antes de avanzar en una redistribución más profunda de recursos debe definirse qué ocurrirá con la gran mayoría de municipios pequeños, especialmente aquellos con menos de 10 mil habitantes. A su juicio, ese proceso exige una nueva ley de autonomías que reconozca las diferencias y tome en cuenta las características específicas de cada región.