La economía boliviana atraviesa un escenario de riesgos que, según la Fundación Milenio, exige decisiones firmes y oportunas para evitar un deterioro mayor. Así lo expuso este martes la entidad al presentar su informe sobre la economía de Bolivia, versión 2026, en el que reconoce que las medidas adoptadas por el Gobierno se encaminan en la dirección correcta, aunque advierte que todavía persisten desequilibrios estructurales y una profundización de la recesión.
Henry Oporto, director de la Fundación Milenio, sostuvo en declaraciones a UNITEL que decisiones como la eliminación del subsidio a los carburantes o la flexibilización del tipo de cambio apuntan a corregir distorsiones que venían afectando a la economía. Sin embargo, consideró que esas medidas debieron adoptarse antes, apenas asumió el actual Gobierno, y remarcó que aún quedan ajustes pendientes que deben resolverse con rapidez.
En su evaluación, Oporto puso el foco en el déficit fiscal como uno de los principales problemas que enfrenta la administración estatal, al señalar que se trata de una carga que compromete la sostenibilidad de las finanzas públicas. Según explicó, el nivel actual del déficit resulta excesivo y su financiamiento mediante recursos externos no puede sostenerse indefinidamente.
La Fundación Milenio también advirtió en su nota informativa que, además del déficit fiscal, el Gobierno debe atender otras debilidades de fondo, entre ellas el debilitamiento de la producción, el bajo nivel de las reservas internacionales, la falta de divisas y carburantes, la inflación y el aumento del costo de vida. En ese contexto, Oporto alertó que la incertidumbre sigue golpeando la confianza de empresas y consumidores, mientras persisten las dudas sobre la capacidad del país para resolver la escasez de combustibles y divisas, recuperar la inversión y generar condiciones para un crecimiento sostenido.
El informe presenta un panorama todavía más complejo por la recesión. Tras registrar tasas negativas de crecimiento en 2024 y 2025, la Fundación estima que la economía podría contraerse en 3% o más durante 2026. A ello se suman los bloqueos registrados en mayo y junio, así como las dificultades en el abastecimiento de combustibles, factores que, de acuerdo con la entidad, agravaron el desempeño económico reciente.