El representante de los gremiales de Bolivia, César Gonzales, afirmó que su sector se encuentra en estado de emergencia ante el incremento de las tarifas de energía eléctrica y la posibilidad de un “gasolinazo”, aunque aclaró que por ahora no impulsarán movilizaciones y esperarán a realizar un ampliado nacional en noviembre.
Gonzales explicó que entre los gremiales existe malestar por el ajuste en la tarifa eléctrica y recordó que el viernes ya se realizó una manifestación de cacerolas vacías como señal de protesta. Según dijo, la preocupación se concentra especialmente en el impacto que tendrá ese incremento en la economía de los afiliados.
El dirigente pidió además que se precise en qué consistirá exactamente el aumento anunciado y de qué manera se reflejará en la factura. En ese sentido, sostuvo que el sector analizará primero cómo llegarán las tarifas antes de asumir una postura definitiva. También manifestó inquietud por el tema del gas y de la gasolina, al considerar que ambos asuntos generan preocupación dentro del gremio.
Asimismo, acusó al Gobierno nacional de haber utilizado al sector gremial y a los cuentapropistas sin otorgarles los créditos blancos que, según señaló, necesitaban para salir de la crisis.
Gonzales adelantó que en noviembre se llevará a cabo un ampliado en el que se tratarán los temas que inquietan al sector, incluido el posible “gasolinazo”. Sin embargo, remarcó que no se sumarán a movilizaciones en ese mes, debido a que —según afirmó— otros sectores con posturas radicales han anunciado acciones y no quieren mezclar sus demandas con posiciones políticas partidarias a favor de un expresidente.