Un joven menonita oriundo de Paraguay fue detenido en su país luego de que en Bolivia se abriera una investigación en su contra por una presunta causa de trata de personas, a partir de una denuncia presentada por los padres de su esposa, también integrante de la misma comunidad. La mujer, sin embargo, afirmó que se casó por voluntad propia y que no desea regresar a Bolivia, según informaron fuentes vinculadas al caso.
El abogado defensor, Carlos Rodríguez, explicó en una entrevista con el canal local NPY que su cliente, David Wiebe Martens, de 20 años, quedó detenido tras la activación de un proceso en el vecino país bajo una normativa del Mercosur vinculada a este delito. La investigación se originó después de que el joven contrajera matrimonio a fines de abril con Sara Loewen Fehr, de 19 años, en medio del desacuerdo de los padres de ella.
Ambos pertenecen a la colonia Río Verde, fundada en 1969, de acuerdo con medios locales, por familias menonitas que llegaron a Paraguay desde México. No obstante, desde hace varios años residían en la colonia menonita Neuland Tunas, en la ciudad boliviana de Santa Cruz, adonde se habían trasladado junto con sus familias y donde, según publicó el diario ABC Color, surgió la relación entre ellos.
En enero pasado, la pareja volvió a Río Verde con la intención de formar una familia y fue recibida por familiares de Wiebe Martens. Poco después, los padres de la joven viajaron a Paraguay para intentar convencerla de que terminara la relación y regresara a Bolivia. Ante su negativa, volvieron a su país, aunque más tarde los tíos paternos de Sara la llevaron hasta la frontera con Bolivia y la entregaron a sus progenitores.
La situación dio un nuevo giro cuando, ya en Bolivia, la joven fue internada en una institución de cuidado mental tras atravesar un cuadro de depresión. Luego de salir de allí, volvió a encontrarse con su esposo, quien fue a buscarla, y regresó con él a Paraguay.
El caso cobró repercusión en los medios locales, que incluso lo compararon con la historia de “Romeo y Julieta”, de William Shakespeare. Consultada por un periodista sobre si se encontraba en Paraguay por decisión propia, Sara respondió brevemente “sí”, según la traducción de un intérprete, y agregó: “Yo no quiero ir más a Bolivia”.
Rodríguez sostuvo además que la oposición de ambas familias, especialmente la de los padres de la joven, responde a “una cuestión ideológica y religiosa”. También señaló que el joven denunció a los tíos de su esposa, quienes ya fueron imputados por la Fiscalía por presunta coacción, privación de libertad y extrañamiento de personas.