Un operativo policial en Pando, Bolivia, terminó con la muerte de Matheus Campanerutti Pinheiro, un ciudadano brasileño vinculado al Comando Vermelho y considerado por las autoridades como un fugitivo de alta peligrosidad. El hecho se produjo el 13 de septiembre de 2026, después de un enfrentamiento con la Policía, tras el cual el hombre fue trasladado al hospital Hernán Messuti, en Cobija, donde finalmente falleció.
La intervención había comenzado dos días antes, el 11 de septiembre, cuando efectivos policiales recibieron el reporte de un sujeto que agredía a una mujer de 24 años en la comunidad de Marapaní, en Pando. Al llegar al lugar, los uniformados intentaron intervenir, pero el sospechoso escapó y abrió fuego contra ellos, lo que desencadenó una persecución. En un primer momento, la Policía logró reducirlo, aunque durante el traslado bajo custodia el hombre volvió a huir e ingresó a una zona de monte.
Según la información difundida, en esa segunda fuga habría disparado nuevamente contra los policías. Ante esa situación, los efectivos respondieron con sus armas de fuego y lograron herirlo. Después fue evacuado al hospital de Cobija, donde permaneció internado hasta que presentó una falla multiorgánica y un paro cardíaco que derivaron en su muerte, de acuerdo con el reporte citado por El Deber.
Tras la captura, la Policía allanó su inmueble y encontró diez paquetes con sustancias que dieron positivo para marihuana y cocaína, además de un arma de fuego y dos celulares. La investigación también permitió confirmar que Matheus Campanerutti Pinheiro era un hombre con antecedentes penales en Brasil y que enfrentaba tres procesos judiciales en Bolivia.
Las autoridades lo consideraban un criminal peligroso que había escapado de una cárcel en El Acre, Brasil, en noviembre de 2019. Su fuga se produjo mientras participaba en un curso de carpintería en el Polo Moveleiro de Rio Branco, hecho que derivó en la apertura de un procedimiento administrativo dentro del sistema penitenciario de Acre.
En su país natal, además, había sido detenido en agosto de 2018 en el marco de una investigación por el asesinato de la estudiante Dayane Kédila da Silva, ocurrido en septiembre de 2017 en Capixaba, Acre. La Policía informó que notificó a tres fiscales sobre su fallecimiento.
El caso vuelve a poner en evidencia la compleja situación de seguridad en la Amazonía, especialmente en la franja fronteriza entre Pando y Acre, donde la geografía selvática facilita el ocultamiento y desplazamiento de organizaciones criminales.