Máximo Mamani vive un presente difícil en Oriente Petrolero. El futbolista argentino-boliviano llegó al club refinero a finales de julio con la intención de encontrar la regularidad que no había podido alcanzar en Always Ready, pero por ahora tampoco logró asentarse en el equipo. En seis presentaciones con la camiseta verdolaga, solo fue titular en dos ocasiones y en las restantes ingresó desde el banco de suplentes.
Su situación quedó aún más expuesta en el último compromiso. Mamani fue considerado para la derrota por 2-1 frente a Guabirá, aunque su participación fue breve: entró en el segundo tiempo y permaneció apenas 20 minutos en cancha antes de ser reemplazado por decisión técnica. A eso se suma que no formará parte de la convocatoria para el duelo de este miércoles ante FC Universitario, por la Copa Bolivia, por lo que quedará fuera de los planes inmediatos del cuerpo técnico que encabeza Gustavo Florentín.
El presente contrasta con las expectativas que despertó su llegada al fútbol boliviano. Cuando se conoció la posibilidad de que Mamani obtuviera la nacionalidad boliviana, su nombre empezó a aparecer como una apuesta de proyección e incluso como una alternativa con peso para la selección. Sus actuaciones en las divisiones inferiores de Vélez Sarsfield llamaron la atención del cuerpo técnico de la Verde, liderado por Óscar Villegas, que le siguió de cerca el rastro. Su nexo con Bolivia se dio a través de su abuelo, quien emigró al país y echó raíces.
Con la nacionalidad ya en su poder, Always Ready apostó por él y concretó su llegada a préstamo hasta el 31 de diciembre de 206. El club alteño lo presentó el 30 de diciembre de 2025 y, semanas más tarde, recibió su primera convocatoria a la selección para los amistosos frente a Panamá y México.
Mamani debutó con la Verde en el segundo tiempo del encuentro ante Panamá, disputado en Tarija, y también sumó minutos frente a México, en Santa Cruz. Sin embargo, esas terminaron siendo sus únicas apariciones con el seleccionado. No fue incluido en la lista definitiva para el repechaje intercontinental de marzo ni volvió a ser convocado para los demás amistosos del combinado nacional.
En Always Ready tampoco consiguió consolidarse. Jugó siete partidos, cuatro por el torneo local y tres por la Copa Libertadores, sin lograr convertirse en una pieza fija del plantel. A finales de julio buscó un nuevo aire en Oriente Petrolero, aunque el cambio de camiseta no modificó demasiado su panorama.
Hoy, con 21 años, Mamani atraviesa un nuevo momento de incertidumbre. El jugador que llegó rodeado de expectativas y que fue señalado como una posible figura del fútbol boliviano todavía no logra despegar. En Oriente intenta recuperar protagonismo, pero su última actuación, reducida a 20 minutos ante Guabirá, y su ausencia para el próximo partido reflejan que, por ahora, la proyección que generó su nombre sigue sin traducirse en continuidad.