La Defensoría del Pueblo encendió una alerta por el efecto que está teniendo el alza de los alimentos en la economía de las familias, con un impacto especialmente fuerte en los sectores más vulnerables. En Tarija, el tomate se convirtió en uno de los productos más afectados, con un incremento de 109,6%, mientras que en el conjunto del país también se registraron subas importantes en artículos de consumo básico como cebolla, zanahoria, arroz, aceite, azúcar y huevo.
La representante de la Defensoría del Pueblo en Tarija, Cecilia Bolívar, explicó que esta información surge de un monitoreo realizado la semana pasada en 21 mercados del país, donde se entrevistó a 63 personas entre jefas y jefes de hogar, amas de casa, personas con discapacidad y adultos mayores. A partir de ese relevamiento, la institución constató que la presión sobre los precios ya está modificando de manera directa la vida cotidiana de la población.
De acuerdo con los resultados, el 71% de los consultados afirmó que su presupuesto ya no alcanza para cubrir la canasta alimentaria. Además, el 94% dijo que tuvo que reducir la cantidad de alimentos que consume y el 86% reconoció que cambió sus hábitos de alimentación. Para la Defensoría, estos datos reflejan una situación que no solo afecta el gasto familiar, sino también la calidad de la dieta de muchas personas.
Bolívar detalló que en Tarija la cuartilla de tomate se comercializa actualmente entre Bs 25 y Bs 27, un valor que, según el monitoreo, representa un aumento de 109,6%. Al referirse al comportamiento de los precios a nivel nacional, señaló que el incremento máximo identificado en el estudio fue de 87%, aunque aclaró que en el caso tarijeño el tomate superó ese porcentaje.
La representante también vinculó parte de esta situación con el incremento del diésel, cuyo precio subió de Bs 9,80 a Bs 17,95. Según explicó, esa variación repercute tanto en los costos de producción agrícola como en los fletes necesarios para trasladar los productos desde las zonas rurales hasta los mercados urbanos, lo que termina presionando aún más el precio final para el consumidor.
El monitoreo, además, dejó en evidencia cambios en los hábitos de las familias. Bolívar contó que algunas personas adultas mayores manifestaron que ahora cenan menos días a la semana, dejaron de consumir carne de res y optaron por pollo, además de recortar gastos en vestimenta, salud y recreación. En ese contexto, advirtió que la situación representa una señal de alarma en materia nutricional.
Los resultados fueron puestos en conocimiento de la Gobernación y de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija. La Defensoría del Pueblo también prevé entregar el informe a los gobiernos municipales y formuló recomendaciones a distintos ministerios para que se adopten medidas orientadas a atender las necesidades básicas de la población y garantizar el derecho a una alimentación adecuada.