El gramado del estadio Municipal de Villa Ingenio, en El Alto, empieza a mostrar señales de desgaste y el tema ya genera inquietud en el entorno del fútbol nacional. Durante el partido del lunes entre Always Ready e Independiente, varias zonas del terreno de juego dejaron ver un estado poco favorable, una imagen que encendió las alertas sobre el cuidado de uno de los escenarios deportivos más relevantes del país.
Villa Ingenio no solo es la casa de Always Ready, sino que desde septiembre de 2024 también pasó a ser el estadio donde la selección boliviana disputa sus partidos de local por las eliminatorias mundialistas. Esa doble función le dio todavía más protagonismo dentro del calendario del fútbol nacional y lo consolidó como una alternativa para encuentros de alta exigencia.
Por un tiempo, el césped del escenario alteño fue señalado como uno de los mejores del país por sus condiciones para la práctica del fútbol profesional. Sin embargo, la apariencia actual del gramado refleja un deterioro que ya es visible y que abre interrogantes sobre el nivel de mantenimiento que recibe la superficie.
Una de las preocupaciones centrales está vinculada con el uso del estadio para actividades que no son estrictamente deportivas. Desde la gestión de Eliser Roca en la Alcaldía de El Alto se autorizó la realización de eventos como fiestas de promoción escolar y kermeses, iniciativas que pueden afectar el terreno de juego si no se aplican las medidas necesarias para protegerlo.
El escenario cuenta con un césped de características especiales, preparado para competencias de alto nivel, y fue presentado como una infraestructura con certificación FIFA Quality Pro. Esa condición exige una atención permanente al mantenimiento, precisamente para preservar la calidad de la superficie y su aptitud para albergar partidos oficiales.
La Federación Boliviana de Fútbol ya había manifestado su preocupación por el uso del estadio para actividades ajenas al fútbol. En ese contexto, pidió al alcalde Eliser Roca priorizar el destino deportivo del recinto y evitar eventos que puedan comprometer el estado del gramado, tomando en cuenta la inversión que implica disponer de una cancha con esas características.
El desgaste del césped también podría tener repercusiones en el plano internacional. Si el terreno de juego no cumple con las exigencias de las competiciones oficiales, Conmebol podría impedir que se disputen partidos internacionales en Villa Ingenio. Eso afectaría a la Verde, a Always Ready y a cualquier equipo que pretenda usar el estadio como local en torneos continentales, aunque cualquier restricción dependerá de las inspecciones y evaluaciones correspondientes.
Mientras persisten las advertencias sobre la necesidad de cuidar el escenario, los daños ya se observan en distintos sectores del campo. La situación vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar las medidas de protección y mantenimiento para preservar Villa Ingenio, un estadio clave tanto para Always Ready como para la selección boliviana y el fútbol internacional.