La dirigencia de la Confederación Nacional de Juntas Vecinales (Conaljuve) volvió a poner en el centro del debate la demora en la aprobación de planimetrías en el municipio de Tarija, un trámite considerado clave para que los barrios de reciente formación puedan acceder al catastro, a los servicios básicos y a obras de infraestructura. Esta vez, el reclamo fue encabezado por Cristian Rodríguez, quien responsabilizó directamente a la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT) por el estancamiento de decenas de expedientes y pidió una reestructuración inmediata de esa dependencia.
El dirigente vecinal sostuvo que en la oficina municipal encargada de revisar y validar los planos urbanos permanecen detenidos numerosos trámites que, según dijo, llevan meses sin avanzar. Para Conaljuve, la situación no solo perjudica a los barrios que iniciaron sus gestiones hace tiempo, sino que además pone en riesgo el cumplimiento de los plazos establecidos por la Ley 510, que fija como límite diciembre para la conclusión de estos procesos. De no cumplirse ese cronograma, advirtió Rodríguez, cientos de familias quedarían sin la posibilidad de regularizar la situación de sus terrenos durante esta gestión.
La preocupación del sector vecinal se centra en el impacto concreto que tiene la falta de planimetría sobre la vida cotidiana de los barrios afectados. Rodríguez remarcó que muchas familias llevan años esperando un documento que resulta indispensable para acceder a agua potable, electrificación, alcantarillado y otras obras que dependen del reconocimiento formal de sus urbanizaciones. En ese contexto, advirtió que, si en las próximas semanas no se observan avances reales, los vecinos no descartan asumir medidas de presión.
Más allá del reclamo por la demora administrativa, el representante de Conaljuve fue más lejos y planteó la necesidad de una reestructuración de la Dirección de Ordenamiento Territorial. A su criterio, la actual conducción de esa repartición no estaría respondiendo con la capacidad operativa necesaria a la demanda acumulada de barrios y asentamientos que buscan formalizar su situación urbana. En su lectura, el problema no se limita a casos aislados, sino que refleja una falla estructural en el manejo de los trámites.
El cuestionamiento se inserta en una tensión que no es nueva entre las organizaciones vecinales y el Gobierno Municipal de Tarija. La aprobación de planimetrías ha sido, durante los últimos años, uno de los procesos administrativos más sensibles para el crecimiento urbano de la capital tarijeña, especialmente en los asentamientos surgidos fuera de la planificación formal, muchos de ellos ubicados en zonas periurbanas que crecieron con rapidez en la última década.
El trámite de planimetría implica la demarcación de vías de circulación, la definición de áreas verdes y de equipamiento, además del establecimiento de los límites de cada urbanización. Se trata de pasos previos imprescindibles para que un barrio pueda ser reconocido oficialmente por el municipio. En Tarija, según registros municipales previos, este es uno de los pocos gobiernos locales del país que aún aprueba este tipo de documentación de manera regular, después de que la norma nacional que regulaba la materia perdiera vigencia y el municipio optara por sostener el procedimiento mediante normativa propia.
Aun así, las quejas por la lentitud de los trámites han sido recurrentes. En gestiones anteriores, las juntas vecinales ya habían reclamado plazos más cortos frente a un crecimiento urbano que supera la capacidad de respuesta administrativa. Barrios de distintas zonas periurbanas han denunciado esperas prolongadas para obtener su documentación, lo que termina retrasando la llegada de inversión pública y la titulación de los predios a nombre de las familias.
El reclamo de Conaljuve en Tarija también se enmarca en una agenda nacional más amplia de la organización, que mantiene activa la discusión sobre la regularización del derecho propietario y la revisión de normativas vinculadas a la vivienda urbana. En ese escenario, la dirigencia local busca que su demanda no quede relegada frente a otras prioridades municipales y sostiene que el cumplimiento del cronograma legal es una condición necesaria para evitar que el conflicto escale antes de fin de año.
Hasta el cierre de esta nota, la Alcaldía de Tarija no había emitido una respuesta pública a los cuestionamientos planteados por Conaljuve ni había confirmado si se prevé algún cambio en la conducción de la Dirección de Ordenamiento Territorial.